Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

martes, 25 de abril de 2017

La crucifixión y las bicicletas



A pie de calle, lectura de uno de los fragmentos animalistas del relato "La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba", recién editado por El Transbordador.


domingo, 23 de abril de 2017

Mancuerna intelectual


Os dejo una nueva entrada (extractada) del diario que estoy escribiendo. En esa ocasión, va de cita literaria. 


279.
Esto escribe Arthur Conan Doyle en su ensayo titulado “Cruzando la puerta mágica”, y que Gasmask publicase en 2015:   

“Si se registraran las estadísticas del reino para mostrar la popularidad entre el público de diferentes novelistas, creo que es muy posible que el señor George Meredith ocupará una posición muy baja. Si, por el contrario, se convocara a una serie de autores para determinar a cuál de sus artesanos contemporáneos consideraban el más grande y el más estimulante para la mente, estoy seguro que igualmente de que el señor Meredith obtendría una gran preponderancia de votos. De hecho, su único rival concebible sería el señor Hardy. (...) ¿cuáles son las cualidades que han repelido a tantos lectores y, sin embargo, han atraído a aquellos cuya opinión debería tener un peso especial?
La razón más obvia es su absoluta falta de convencionalidad. El público lee para divertirse. El novelista lee para arrojar nueva luz sobre su arte. Leer a Meredith no es una mera diversión; es un ejercicio intelectual, una especie de mancuerna intelectual con la que desarrollar los músculos del pensamiento. Cuando lo lees, la mente permanece en un estado de tensión todo el tiempo.”

 

Independientemente de que se conozca o no la obra del citado Meredith, la reflexión de Doyle sigue siendo vigente. Una cosa es la popularidad, y otra la literatura; una, la venta de libros, y otra muy diferente, el arte. Algo de este jaez le sucedió a Mozart cuando estrenó “Idomeneo, re di Creta”. Pese a su empeño por componer una ópera que marcase un hito en la Historia de la Música, pese a firmar una de las obras más complejas y hermosas del repertorio del siglo XVIII, el público en su día le dio la espalda. Hoy está considerada una pieza fundamental en el repertorio de todos los teatros del mundo. 


sábado, 22 de abril de 2017

Los lectores sentencian "La crucifixión..."

La editora y el autor


Dejo aquí opiniones de varios lectores del relato de "La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba".



"A quien quiera saber: No te lo pierdas. De Alejandro Castroguer no sé si prefiero el periodismo de investigación que le llevó a escribir Gleen o este de viacrucis canalla y deportivo de "La Crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba" que me ha dejado clavado con los propios clavos del melenas que tanto apreció su pueblo (no lo quiera Dios)… Recordé la última subida de Induraín el día que se retiró; el Tourmalet de Alvaro Pino cuando no le dejaron ganar el Tour; las rodillas sufridoras de las mujeres que circundan el Santuario da Peneda. Y me acordé de la catequesis, la comunión, la borriquita, las procesiones de cada uno de los cristos y de la madre que los parió. Épico el relato, si tengo que adjetivar. Monstruoso si me pongo portugués. No sé si volverme vegano con tanta carnicería, o romano. Desde luego para judío no sirvo… Aunque tema pensar en cuando sople el viento, cuando sople el viento, cuando sople el viento… Genial, Alejandro."


Pancho Salmerón (realizador)




"Invito a todos a leer este relato de Alejandro Castroguer, editado por Ediciones el Transbordador. Magnífico, trepidante, descarnado y una sorpresa para todos los pecadores y puritanos, que pululan por esta agónica civilización."


Fernando Morales (pintor)




"Desde "El manantial", Alejandro Castroguer se convirtió en uno de mis autores imprescindibles. Me siento afortunada con uno de los cien ejemplares de "La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba". Narrativa exquisita, inteligente, perturbadora: bestial. ¡A disfrutar!"


Ana Cristina Salazar (escritora)

viernes, 21 de abril de 2017

Lo dice Matthieu Ricard

El Habitante Incierto está de acuerdo con Ricard. 


jueves, 20 de abril de 2017

Los tres abismos de Damián Mustieles

Título: Los tres abismos de Damián Mustieles
Autora: Miguel Córdoba
Año: 2016
Páginas: 529
Editorial: El Transbordador


Texto de la contraportada: Es probable que Damián Mustieles sea tan real como el libro que tienes ahora mismo entre las manos. Pero también existe una posibilidad, por muy descabellada que sea, de que el único y verdadero autor de este legajo fantasmagórico, encontrado por casualidad en una vieja maleta, sea un personaje de letras y papel. Si quieres averiguar la verdad sólo tienes que soplar sobre este montón de páginas amarillentas y limpiar el viejo polvo que lo cubre.

«Cena para tres», «Malas hierbas» y «El ruido». Esta colección de novelas cortas es un laberinto fascinante e imprevisible donde el terror más lunático juega al escondite con el lector. Tres historias entrelazadas en cuyos cercos nos encontraremos con dolores de espalda, amores imposibles y una caja de música capaz de resucitar a los muertos.  
 


La editora, PIlar Márquez, y el autor, Miguel Córdoba
El escenario de estas tres novelas cortas, a saber «Cena para tres», «Malas hierbas» y «El ruido», es el mismo que el de la anterior novela de Miguel Córdoba, que publicase en 2015 con éxito en la misma editorial, El Transbordador, y que reseñara en su día el Habitante Incierto en este blog (véase la posdata). Se trata de Gran Salto. La antaño Ciudad de Heridas, en el ancho margen de estas más de 500 páginas, no deja de sorprendernos: no tanto porque comparta personajes, sino porque renueva los recelos, los odios, los miedos de aquella obra. 

En aparencia Gran Salto es una ciudad cualquiera. No es muy distinta a nuestras ciudades, será cosa de la maldita globalización, que las ha convertido en clones unas de otras. Igual que Málaga, Madrid o Nueva York, Gran Salto cuenta al menos con dos inmobiliarias, Cocito-Gestión y Porcelina Dreams; una fábrica de alicates, Faubeve; una tienda de animales, Huellas; un taller de coches Soft & Go, y una imprenta, Hohe Grafics. Para comer el orihundo y foráneos tienen dónde elegir: un restaurante italiano, La elección de Etna; una hamburguesería Quick, un Dunkin Donuts, una cafetería, El Barco, y un Seven Eleven. Por si no fuese bastante, dispone de un teatro, Teatro Central; un periódico, el Diario de Gran Salto; un programa de radio, La tostadora; un colegio público, Doctor Fink; una tienda de antigüedades, La Maison de Flore, y una biblioteca (por extraño que parezca, se pueden adquirir libros en la gasolinera Tyreco). Para completar el escenario, cuenta cuando menos con un banco, el Große Sprung, y un hospital para humanos, el Hospital Central, y otro para animales, amén de una iglesia, la de San Gabriel. No falta tampoco una Organización de Ciegos de Gran Salto (OCIDEGRANSA), y una peluquería donde, a juzgar por el nombre, apetece muy poco entrar, El Corte del Diablo.

Que Gran Salto pueda ser una ciudad cualquiera no quiere decir que Miguel Córdoba sea un escritor más, uno de ésos que hacen del género un burdo collage de imitaciones, un engrudo que servir bien pasadito, cual papilla, a los lectores, una de esas novelas huecas, casi tanto como la cabeza de sus autores. Los tres abismos de Damián Mustieles es la confirmación de que Miguel posee el don de la narración y que lo demuestra con pasmosa naturalidad. Aquí no hay falsas copias, ni la necesidad de parecerse a tal o cual "fabricador" de bestsellers. Córdoba tiende a la originalidad y sus personajes, a tatuarse en el recuerdo de quienes los conocen, aunque sólo sea porque se muestran imperfectos y porque la enfermedad es parte consustancial de sus vidas.

A diferencia de las otras dos novelas, «Malas hierbas» se antoja una historia algo simple: relata el extraño contagio que sufren los perros y que los enloquece. Gran Salto se convierte, pues, en un verdadero manicomio donde cada cual entierra su miedo y se esconde, al mismo tiempo, de la furia canina. Violencia, algo de sexo y mucha tensión para una historia que se lee en un suspiro. Tal vez su cierta liviandad argumental sea el contrapeso ideal a las otras dos obras, mucho más densas y complejas. 

En «Cena para tres» Daniel Salas adquiere una segunda vivienda con el pretexto de escribir en ella una obra de teatro que le han encargado. Rosa Muñoz, su esposa, está de acuerdo. Pero todo ello, la escritura de la obra y el traslado a aquella apartada casa, no hacen más acelerar el drama. La novela es lo suficientemente intensa como para no condecer la más mínima tregua. Si los mordiscos duelen o no, que sea el lector quien lo dilucide tras la lectura.

La complejidad argumental y estilística de «El ruido» es similar a la de «Cena para tres». Más extensa que ésta, por aquello de contar con hasta cuatro protagonistas, esta tercera novela nos habla de la noche, de los terrores nocturnos y del extraño síndome de la cabeza explosiva. David, Teresa, Gabriela y Carey reciben la visita de aquel misterioso personaje larguirucho, tocado con chistera, que ya apareciese en "Ciudad de Heridas". Es él quien entrega a cada uno de los personajes un objeto que será de vital transcendencia para sobrevivir al desastre que se avecina. No en vano, "se acerca una tempestad y se llevará todo lo que no esté atado". 

Tanto en «Malas hierbas» como en «El ruido» se hace referencia a la triste historia de Daniel Salas, que es el escritor que protagoniza la primera de las obras. Surrealismo, diferentes planos de la realidad, equilibrios entre la realidad y la fantasía o el puro sueño, algo de gore, todo ello y mucho más conforma el caleidoscopio que diseña el autor afincado en Vélez Málaga para impresionar al lector y confirmar a quien aún no lo sabe que Miguel Córdoba ha venido para quedarse en el género. En definitiva, una lectura muy recomendable para todos aquellos que gusten de la mejor literatura de género. 

- - - - -

P.D.- Para quien quiera leer la reseña de Ciudad de Heridas, aquí dejo el enlace:
https://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2015/10/ciudad-de-heridas-lo-primero-de.html

 

domingo, 16 de abril de 2017

Lectura de "La Crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada..."

El Habitante Incierto posa con un ejemplar del relato

Con independencia de mi torpeza lectora, algo así es lo que encontraréis en el relato que reciéntemente ha publicado la Editorial El Transbordador: LA CRUCIFIXIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CONSIDERADA COMO UNA CARRERA DE BICICLETAS CUESTA ARRIBA. Es un pequeño fragmento (casi una astilla) de la flagelación de Jesús.



Para adquirir uno de los 100 ejemplares en papel de la obra:
http://www.hombrecillosverdes.com/producto/2125/la-crucifixion-de-nuestro-senor-jesucristo-considerada-como-una-carrera-de-bicicletas-cuesta-arriba

viernes, 14 de abril de 2017

Amar es la disidencia

Muchacha ofreciendo una flor a los soldados, de Marc Riboud (año 1967)

Os dejo otro de los textos que componen ese diario que estoy escribiendo y que en el futuro, Cthulhu me oiga, espero ver publicado. Es la entrada nº...


251.Lo intento, porfío, y pese a ello muchas veces fracaso en el empeño. Seguramente porque aún no me he librado de todo el peso del egoísmo, ése que lleva mi nombre y apellidos. Pero es tan gratificante amar a los demás, que me parece una pérdida de tiempo odiar y odiar con tanta maña, con tanta puntería. El amor no precisa de dianas ni de miras telescópicas: es un arma tan eficaz que no entiende de estrategias. Combatir con amor todo lo que para otros es, suena y sabe a odio, no se me ocurre mejor disidencia en mitad de este mundo que se cuela por el sumidero. 

jueves, 13 de abril de 2017

La web de Alejandro Castroguer

A través de este enlace podréis acceder a la web/blog de Alejandro Castroguer: http://alejandrocastroguer.blogspot.com.es/



En ella encontraréis una biografía, la ficha de sus novelas, las antologías que ha coordinado, los relatos que ha escrito para otras antologías, una galería fotográfica, notas de prensa, radio y tv, y un mail para ponerse en contacto con él.

miércoles, 12 de abril de 2017

Cuerpos. Las otras vidas del cadáver


Título: Cuerpos. Las otras vidas del cadáver
Autora: Érica Couto-Ferreira
Año: 2017
Páginas: 334
Editorial: Gasmask Editores


Sinopsis (extraída de la web de la editorial): La historiadora Erica Couto-Ferreira nos guía por un inquietante, divertido y filosófico retablo de momias, esqueletos, “petrificados” y demás despojos terribles -y bellos-, y en el proceso nos regalará una reflexión sobre todos nosotros. “Cuerpos. Las otras vidas del cadáver” muestra el arte de petrificadores rivales que competían por descubrir la mejor técnica de conservación de cadáveres, la exposición artística de los difuntos, las ejecuciones públicas (con famosos verdugos que escribieron sus memorias), el consumo de partes del cuerpo humano con fines médicos, la circulación de reliquias, vampirismos, etc. Todo ello salpicado de reflexiones filosóficas y referencias literarias que defienden la idea de que la vida del cadáver puede ser más duradera que la del cuerpo animado.


El Habitante Incierto olfatea este nuevo ensayo publicado por Gasmask


En determinado momento de este "Cuerpos. Las otras vidas del cadáver", su autora manifiesta lo siguiente: "para morir de forma definitiva se requiere tiempo". Al inicio del capítulo final dice esto otro: "Hay una idea que me ha guiado a lo largo de la escritura de este libro, y es ésta: la vida de los muertos es más longeva que la asignada a los vivos. Dicho de otro modo, pasaremos más tiempo muertos que vivos, y es lógico pensar que, en el curso de ese largo morir, podamos llevar existencias muy distintas."  Así, dicho esto, subrayar que éste no es un libro para todos los paladares, acaso para aquéllos que son capaces de degustar manjares tan extremos como la "Cocina Caníbal" de Roland Topor o "Las once mil vergas" de Apollinaire. En estas páginas, la muerte se muestra en toda su desacralizada desnudez. No hay paños calientes. El recorrido que emprende Couto-Ferreira desatiende la cortesía, pues las distintas prácticas se describen tal y como son. 

Infectado de notas a pie de página, circunstancia muy del gusto de Miguel Ángel Villalobos, editor de Gasmask, este ensayo habla de "enterramientos, cocimientos, descarnes, momificaciones, incineraciones, desecaciones, ahumados... ¡cuántas maneras distintas de cocinar un cadáver!" Hay rigor en el estudio, y poco morbo en la recreación, aun cuando lo que se cuenta y narra (a veces con citas textuales de viejos volúmenes y grimorios) es de lo más truculento. No puedo olvidar la imagen de esos tableros de ajedrez confeccionados con distintas partes del cuerpo humano, o el de ese cadáver petrificado de un niño que dormía bajo la cama de su creador. O las salas de exposiciones llenas de muertos. O los distintos métodos para ajusticiar a los penados. Tampoco puedo olvidar algunas de las citas extraídas de los diarios de los verdugos que se empeñaron en dejar por escrito sus vivencias.

Es un volumen primorosamente editado, texto jugoso y al mismo tiempo horrible, que sorprenderá al lector porque muestra una realidad que, por aquello de lo políticamente correcto, en nuestros días se nos oculta, se esconde, se nos hurta. Para el final la autora deja el recuento de distintos casos y la explicación de distintas acepciones del vampirismo. 

A modo de colofón, Couto-Ferreira nos regala un epílgo en que cuenta parte de la génesis de este Cuerpos y, de paso, nos habla de algunos de los futuros proyectos que le gustaría abordar, pues se le han quedado en el tintero. Todo un festín de ideas que, ojalá, la autora sea capaz de llevar a feliz puerto y nosotros las leamos. Amén. 

El habitante incierto recomienda encarecidamente el libro a quien guste de estos temas. Es un ensayo para leer con calma, saboreando casi la muerte, los cuerpos y las otras vidas de los cadáveres en todo su esplendor.


Para adquirir la obra en cuestión, pincha en este enlace:
http://gasmaskeditores.com/?product=cuerpos-las-otras-vidas-del-cadaver



martes, 11 de abril de 2017

Recurso literario irritante





Hoy os dejo esta cita extraída de "El rey pálido", novela firmada por David Foster Wallace. La cita en cuestión podéis encontrarla en su capítulo 24, más concretamente en la Nota a pie de página nº 12. Dice así:

12. Por ej., hacer que un personaje informe a otro de cosas que ya saben, a fin de que esta información llegue al lector, es un recurso que siempre me ha parecido extremadamente irritante, por no mencionar lo sospechoso que resulta (...), pese a que es cierto, aunque misterioso, que a los lectores (...) no parece importarles que les tomen el pelo de esta manera.

Sólo me resta Amén: estoy completamente de acuerdo con el señor Foster Wallace. Es un recurso de lo más irritante, por frecuente, tramposo e irreal. 

domingo, 9 de abril de 2017

Descacharrante homenaje




El comentario lo firma, en su facebook, Miguel Ángel Villalobos, editor de Gasmask. Dice lo siguiente de mi último relato publicado:

"No voy a decir mucho sobre LA CRUCIFIXIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CONSIDERADA COMO UNA CARRERA DE BICICLETAS CUESTA ARRIBA, el último título de la colección Soyuz de Ediciones El Transbordador, escrito por Alejandro Castroguer. Es una auténtica joya que ya deberíais estar encargando si queréis una alternativa surrealista, dramática, cómica y (por tanto) inclasificable al contexto pío que nos embarga en esta semana de oscurantismo. No solo es un descacharrante homenaje a un cuento original de Ballard, sino que (no sé si inconscientemente) Castroguer ha conseguido actualizar el propio estilo "patafísico" de la fuente primera del propio Ballard, Alfred Jarry. Así pues, tenemos aquí un saludable disparate, al más puro estilo del teatro del absurdo, que no solo Topor, Arrabal o Beckett hubieran aplaudido, sino que encima consigue al mismo tiempo hacernos pensar y, por no se que extraña carambola, emocionarnos. Hay que tener muchos bemoles y mucha maestría para poder mezclar todo esto y que no salga un totum revolutum mediocre. No es el caso, así que.... lo dicho:

Para comprarlo en Papel (menos de 4€):
http://www.hombrecillosverdes.com/producto/2125/la-crucifixion-de-nuestro-senor-jesucristo-considerada-como-una-carrera-de-bicicletas-cuesta-arriba 

Para comprarlo en E-book (menos de 1€): 

http://www.hombrecillosverdes.com/producto/2126/la-crucifixion-de-nuestro-senor-jesucristo-considerada-como-una-carrera-de-bicicletas-cuesta-arriba-ebook "

viernes, 7 de abril de 2017

Texto de contraportada


Esto han dicho del relato en cuestión: 

Alejandro actualiza La Pasión de Cristo con exquisita y depurada prosa. Su Calvario es tan impactante y canónico como el de la película de Mel Gibson (2004). Jesús muere como, donde y con la actitud que Dios manda, no busques sacrilegio alguno, pero nada se te va a ahorrar.
Cristo se sacrifica para expiar vuestros pecados. Castroguer realiza un upgrade de éstos: desde los bíblicos (vacíos por su uso y abuso) hasta los que perpetramos hoy. Lector, no será fácil, ni agradable, enfrentarte a tus culpas.
Id y pecad, que cada Viernes Santo Jesucristo seguirá saldando vuestras flaquezas anuales.

— by PacoMan —
Economista. Aficionado a la CiFi desde antes de su nacimiento. 

- - - - -

Como lector omnisciente me ha perturbado este pedazo de carne cruda, aún palpitante. Este cáliz de vino lleno de sangre, este panem et circenses con que se funda la historia triste y antigua del mundo. Tras su lectura he necesitado una ducha para deshacerme del sudor de la agonía, la saliva y los improperios. Por supuesto, también me he lavado las manos…
Otra cosa es la conciencia.


— Manuel Mota —
Dibujante. Guionista. Director de la revista «Cthulhu».

domingo, 2 de abril de 2017

Cruda y sin adulterar


Hoy os dejo una cita maravillosa, cruda y sin adulterar, del creador de Sherlock Holmes. Esto escribe Arthur Conan Doyle al inicio del Capítulo II de su ensayo "Cruzando la puerta mágica", ensayo que publicó a finales de 2015 Gasmask Editores. 

"Es algo maravilloso comenzar el tránsito de la vida con un pequeño número de libros excelentes que acaban convirtiéndose en propios. Quizá no los aprecies en un primer momento, o suspires por una novela de aventuras algo cruda y sin adulterar. Con el tiempo, y eso ocurrirá, les acabarás otorgando preferencia. Pero los días grises vendrán, y los de lluvia, y al final siempre te verás obligado a rellenar las grietas de tus lecturas con esos libros llenos de dignidad que esperan con paciencia que les prestes atención. Y luego, de repente, un día marcará todo una época, incluso tu vida, entenderás la diferencia. Verás, como si de un flash de lucidez se tratara, cómo unos no sinifican nada, y los otros son literatura."

Pues eso, estimado visitante, presta atención a los buenos libros, y desdeña los que no lo son. Lo dijo Conan Doyle. 

Para obtener más información o para comprar el libro pincha en este enlace: 
http://gasmaskeditores.com/?product=cruzando-la-puerta-magica-5 

miércoles, 29 de marzo de 2017

La ejecución más famosa de los últimos 2.000 años

Ya hay sinopsis del relato que El Transbordador me publica la semana que viene: LA CRUCIFIXIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CONSIDERADA COMO UNA CARRERA DE BICLICLETAS CUESTA ARRIBA. 



«En todo Judea no se conoce a un plusmarquista de la fe como Jesús de Nazaret. Los romanos han decidido celebrar la Pascua con una cronoescalada al Gólgota, una diversión apropiada para los pueblos más cobardes. En otra parte de Jerusalén, mientras preparan a Jesús para la salida, Simón de Cirene pastorea a sus tres nietos.

Éste es el inicio de un relato que coquetea con los márgenes de la realidad, de la prosa y hasta del mal gusto. Violento, ácrata, reivindicativo a ratos, Alejandro Castroguer firma una original variante de la ejecución más famosa de los últimos 2.000 años.»


domingo, 26 de marzo de 2017

El velo de Sherlock Holmes

Jeremy Brett encarnando a Holmes


Hoy os dejo una cita de “El hombre encorvado”, relato contenido en la colección titulada "Las memorias de Sherlock Holmes". Su autor, Conan Doyle, se refiere así respecto de su más célebre personaje, el detective más famoso del mundo, el señor Holmes:

“Le brillaron los ojos y un ligero rubor coloreó sus mejillas. Por un instante, sólo por un instante, había levantado el velo, dejando al descubierto su profunda, su intensa naturaleza. Cuando le miré de nuevo, su cara había vuelto a tomar esa compostura de indio piel roja que hacía que tantos le consideraran más como una máquina que como un ser humano”.
 

martes, 21 de marzo de 2017

¿Lo próximo? Para Semana Santa

La imagen lo dice todo. Lo anunció hace unos días la editorial de El Transbordador y hoy, 21 de marzo, desvela la portada. Seguiremos informando. 



domingo, 19 de marzo de 2017

Sherlock Holmes y Vladimir Nabokov



En la obra de imposible clasificación "Pálido fuego" (de novela la etiquetan algunos), escrita por Vladimir Nabokov en el año 1962, aparece una referencia holmesiana. Por raro que parezca. En el Canto Primero del poema escrito por John Shade, concretamente en el verso 27, se puede leer la siguiente referencia al célebre personaje creado por Conan Doyle: 


¿Era de Sherlock Holmes el personaje aquel 
cuyas huellas retrocedían al invertir los zapatos?



Luego, el estudioso y crítico Charles Kinbote, en las notas que siguen al poema de Shade, dice lo siguiente respecto de la cita holmesiana: 


Verso 27: Sherlock Holmes

Detective privado aguileño, largirucho, más bien simpático, personaje principal de varios cuentos de Conan Doyle. No tengo en este momento manera de verificar a cuál de ellos se alude aquí, pero sospecho que nuestro poeta (se refiere a John Shade) inventó simplemente el Caso de las Huellas Invertidas. 

- - - - -


Más allá de lo que pueda o no añadir algunos de los varios y muy buenos estudiosos que hay en España respecto de la temática holmesiana, añadir que (inventado o no, ficticio o no) Alejandro Castroguer se basó en esta idea para escribir aquel homenaje a Sherlock Holmes en forma de relato que llevó por título "¿Alguien recuerda a Vera Lynn?", y que fue publicado por Cazador de Ratas en su libro "Los irregulares". La presencia del detective en el texto castroguerianao no es tanto física como espiritual, o sentimental. Sea como fuere, lo cierto es el pequeño protagonista del relato ha de resolver una suerte de Caso de las Huellas Invertidas.


Para más información: 

En la web de Cazador de Ratas se puede leer el inicio del relato en cuestión:
http://cazadorderataseditorial.blogspot.com.es/2015/09/los-irregulares-por-alejandro-castroguer.html

En este mismo blog, el Habitante Incierto habló del volumen que contiene el relato en cuestión: 
https://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2015/09/los-irregulares-de-cazador-de-ratas.html

En este enlace, puedes comprobar lo que dijo un lector respecto del relato en cuestión: 
https://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2015/12/una-resena-de-los-irregulares_10.html

domingo, 12 de marzo de 2017

Cuando los animales no son rentables...

Todos estos perros han sido acogidos y/o adoptados, gracias al esfuerzo de un buen puñado de malagueños. Gracias a todos.


 

sábado, 11 de marzo de 2017

Réquiem por una sandwichera

Os dejo la entrada nº 247 del diario que estoy escribiendo con cosillas, aventuras y desventuras de mi trabajo alienante de funcionario, pero también con distintas reflexiones y detalles de la vida cotidiana de un escritor. Con el tiempo, espero que se pueda publicar en papel.



247.
Réquiem por una sandwichera: Una mañana, sin previo aviso, me abandonaste. A primera hora del día era cuando más cerca estábamos el uno del otro, cuando tu compañía me hacía más sabroso el desayuno. Llegaste a nuestras vidas antes que Sherlock, el gato negro de casa, y que Nora, la luz de casa. Sin más alboroto que la rotura del precinto de la caja en que te había amortajado el fabricante. 

Ahora soy incapaz de rememorar el sabor de aquellas primeras tostadas que sabían a nuevo, a acero sin desvirgar. Después, los años, la mantequilla sobrante, el pan de molde moderadamente tostado o cariñosamente quemado cambiaron aquel sabor infantil. Se nos hizo adulta sin que nos diésemos cuenta. Y un día cualquiera, viernes, antes del amanecer, se despidió en silencio. Frío su cuerpo, pálido, sin vida el interruptor verde que certificaba tu eléctrica existencia y amistad, no eres más que un estorbo. Un desecho. En estos tiempos de Usar y Tirar, resulta más barato cambiarte por una de tus nietas o biznietas que intentar el prodigio de la resurrección.
 
Lo siento en el alma. Hasta pronto, querida amiga. Ojalá el cielo de los cacharros rotos te acoja.  

viernes, 10 de marzo de 2017

Música clásica para la última noche de la tierra


Hoy 10 de marzo, el programa de Radio Clásica llamado "La hora azul" que presenta y dirige Jon Bandrés, ha dedicado sesenta minutos a hablar de la relación entre Charles Bukowski y la música clásica. Un servidor escribió el guión del programa y, por recomendación de Bandrés, leyó varios poemas del autor norteamericano (pido perdón por ello, porque no soy ni de lejos un profesional).

En este enlace podréis escuchar el audio completo del programa en cuestión, que lleva por título "Música clásica para la última noche de la tierra":
http://www.rtve.es/alacarta/audios/la-hora-azul/hora-azul-musica-clasica-para-ultima-noche-tierra-10-03-17/3940223/



Éstas son las músicas y versiones (intérpretes entre paréntesis) que elegimos entre Join Bandrés y un servidor, tal y como aparecen listadas en la web de Radio Clásica.
 

Preludio en re menor BWV 926, J. S. Bach (Glenn Gould)

La muerte de Aase, Edvard Grieg (Orquesta de Filadelfia-Eugène Ormandy)

'Ombra mai fu' de Xerxes, G.F.Händel (Livia Sohn, violín y Benjamin Loeb, piano)

'En el invernadero' Wesendonck lieder, R. Wagner (Solange Añorga, soprano-Coro de cámara Acccentus-Lawrence Equilbey)

Estudio para órgano nº1, Giorgy Ligeti (Zsigmond Szathmary, órgano)

Menuet allegreto del "Cuarteto de cuerda en re mayor" op.64, F.J.Haydn (Cuarteto Amadeus)

El pájaro azul paso a dos de 'La bella durmiente', P.I. Tchaikovsky

'Olvidado del mundo' Rueckert-Lieder de Gustav Mahler (Sonia Wieder-Atherton, violonchelo, Sinfonía Varsovia-Christophe Mangou)

martes, 28 de febrero de 2017

Catálogo castrogueriano


El habitante incierto
 
Os dejo esta suerte de catálogo de las obras del habitante incierto de esta Casa Deshabitada: Alejandro Castroguer. Hay de todo, varias novelas y una novela corta, relatos breves y otros de mayor extensión; género y literatura realista; inéditos y ya publicados. 


Datos tomados de esta web/blog: 
http://alejandrocastroguer.blogspot.com.es/2014/12/catalogo-de-obras-castroguerianas.html


CATÁLOGO (
título de la obra, opus castrogueriano, año de redacción y/o revisión, inédito o editorial que lo publicó, observaciones)


El bailarín de claqué, OC.1, novela (2002-revisión 2014)  inédita
 

La octava noche, OC.2, novela (2009-revisión 2013) inédita

Camarero Caramelo, OC.3, relato (2009-ampliación 2013) Edit. Dolmen

El noctívago demacrado, OC.4, relato (2010) Edit. Saco de Huesos

Feliz Navidad, mister Fu Manchú, OC.5, relato (2010-ampliación 2012), inédito

La Guerra de la Doble Muerte, OC.6, novela (2010) Edit. Almuzara
 

Dos pies izquierdos, OC.7, relato (2011) Edit. Veintitrés Escalones
 

Pegarse un tiro y mandar el retrato a Córdoba, OC.8, relato (2011) Edit. Veintitrés Escalones, escrito con Vanessa Benítez Jaime 

Vals for Debby, OC.8, relato (2011) Edit. Veintitrés Escalones
 

Mis huesos por una piscina, OC.10, relato (2012) Edit. Sportula

El Manantial, OC.11, novela (2012) Edit. Dolmen         
 

Bradbury 451, OC.12, relato (2012) Edit. Universo
 

La sima, OC.13, relato (2012) Edit.Sportula-Dolmen
 

Holmes y el caso de los ocho estómagos, OC.14, novela (2012) futura publicación
 

Die tote stadt, OC.15, relato (2012) inédito
 

Nueve pasajeros, OC.16, relato (2013) inédito

Cerdo, OC.17, relato (2013) Edit. Sportula
 

El anfitrión, OC.18, relato (2013) inédito

El Último Refugio, OC.19, novela (2012-2013) Edit. Almuzara   
 

La cara B, OC.20, relato (2014) Edit.La pastilla roja

Glenn, OC.21, novela (2014) Editorial Almuzara, galardonada con el XXXI Premio Jaén de Novela 2015
 

¿Alguien recuerda a Vera Lynn?, OC.22, relato (2014) Edit. Cazador de Ratas

La muerte de Round Trip City, OC.23, novela corta (2015) inédita

El atributo más terrícola, OC.24, relato (2015) Revista Cthulhu nº 13

El niño autómata, OC.25, relato (2015) inédito

Gramática de la coincidencia, OC.26, relato (2016) Revista Cthulhu nº 15

Köchel 304, OC.27, relato (2016) inédito

La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba, OC.28, relato (2016) de inminente publicación en Edit. El Transbordador


lunes, 27 de febrero de 2017

Antrópica, de Alberto Moreno Pérez


Antes de nada, me gustaría señalar brevemente la importancia de que exista una editorial como El Transbordador en el yermo suelo patrio en lo que a género de ficción se refiere. Su empeño, que no decae desde que en 2015 publicase "Ciudad de Heridas" (novela reseñada en este blog: https://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2015/10/ciudad-de-heridas-lo-primero-de.html), merecería otro eco en el mundillo del fandom. Si no lo tiene, no es porque hagan las cosas mal, más bien al contrario: su catálogo de obras y de autores nacionales es envidiable, lo mismo que la certera puntería demostrada al ficharlos. Si carece de esa resonancia es porque no dispone de los canales ni de sustentos necesarios, léase escritores y lectores lo bastante entregados como para hacer la ola a cada nuevo producto editado. Es por ello que, de momento, navegan casi en solitario el espacio exterior de la indiferencia y el silencio. (Algunas de las novelas publicadas por Pilar Márquez son lo suficientemente buenas como para conseguir una nominación, cuando no un galardón, en alguno de esos premios que reparten siempre los mismos entre los mismos de siempre. Y es que la amistad en el fandom es un valor en alza, cotizable en bolsa.) 

El Transbordador ya se ha ganado ese reconocimiento, sonoro o silencioso según intereses, pues ha abierto un cauce, casi seco antes de su aparición, para que los nuevos autores hispanos (nuevos y huérfanos de padrinos) puedan dar a conocer sus obras. Es probable que, andando el tiempo, ya sea con motivo del futuro décimo aniversario o de su desaparición (Cthulhu y Poe no permitan su desaparición), los lectores acaben dándose cuenta del titánico esfuerzo que está haciendo esta editorial. Ojalá suceda en el primero de los supuestos. Porque sería de justicia.

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Ahora toca el turno a la ficha de lo último publicado por El Transbordador: Antrópica, de Alberto Moreno Pérez.


Título: Antrópica
Autor: Alberto Moreno Pérez
Año: 2015
Páginas: 187
Editorial: El Transbordador


Sinopsis (extraída de la web editorial): Ego aparece, o surge, o nace en medio de una inmensa llanura blanca. Ego tiene noción de su propia identidad y la capacidad de estructurar pensamientos coherentes. Ego no sabe nada más. Pero en su interior una pulsión indescifrable lo obliga a moverse en busca de ningún objetivo, construyendo su realidad a medida que la va experimentando.


Para comprar Antrópica, pica en este enlace: 
http://www.hombrecillosverdes.com/producto/2110/antropica 

Para curiosear la web de El Transbordador, pica en este enlace:
http://www.edicioneseltransbordador.com/ 

domingo, 26 de febrero de 2017

Ejercicio de modestia y coherencia


Mi hija en el Museo Ruso


Como ejercicio de modestia y de coherencia doy gracias todas las mañanas por lo que me ha regalado la vida (ejercicio no necesariamente cristiano). Sin faltar nunca a la cita.

GRACIAS a la vida (que cada uno dé las gracias a aquello en lo que crea) por haberme permitido conocer a mi esposa Vanessa. 
Por haberme obsequiado con el mejor de los regalos, mi hija Nora. 
Por el trabajo que me permite pagar todas las facturas, con que hacer frente a todos los pagos. 
Por la casa donde puedo cuidar y mimar a mi esposa y a mi hija. 
Por haberme convertido en vegano, por haberme permitido comprender la importancia de dignificar toda forma de vida. 
Por otorgarme la capacidad de leer y escribir, y así sacar a la luz todos mis demonios y ángeles internos. 
Por mis padres, mis hermanos. Por mis compañeros animales. Por mis buenos amigos. 
Y por ser consciente de que el ejercicio de dar las gracias es vital, y afrontarlo todas las mañanas desde la modestia y la coherencia.

Probadlo, amigos del blog, no os hará daño. De paso seréis conscientes de todo lo que tenéis, y daréis menos importancia a lo que os falta. Luego no digáis que no os lo dijo el Habitante Incierto de la Casa Deshabitada.
 

domingo, 19 de febrero de 2017

The Tree of Life (El árbol de la vida) - T. Malick


Título: El árbol de la vida
Título original: The Tree of Life
Dirección y guión: Terrence Malick 
Año: 2011
Duración: 133 min.

Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Reparto: Brad Pitt, Jessica Chastain, Hunter McCracken, Sean Penn, Laramie Eppler...
 

Sinopsis (extractada de Filmaffinity): Estados Unidos, años 50. Jack (Hunter McCracken) es un niño que vive con sus hermanos y sus padres. Mientras que su madre (Jessica Chastain) encarna el amor y la ternura, su padre (Brad Pitt) representa la severidad, pues la cree necesaria para enseñarle al niño a enfrentarse a un mundo hostil. 




La belleza en estos 133 minutos se roza, casi se aprehende. Se vuelca sobre los espectadores en planos que pesan lo que un amanecer, lo que cientos de árboles gigantes, lo que todo un océano. El universo es, permanece al otro lado de la vida, durante toda la película en tanto no aparecen los créditos finales. En el film de Terrence Malick, además de la historia de Jack, sus padres y sus hermanos, hay espacio para la danza de las estrellas y la de la sangre; también para el estallido de un volcán y la fuerza telúrica de sol, y la supervivencia de especies ya desaparecidas. Para la vida en toda su minúscula inmensidad.


Muchos sostienen que este árbol apenas se sostiene, que tal vez tiene demasiada copa, muchas ramas y miles de hojas para tan solo un puñado de raíces; que se tambalea debido a su megalomanía. Muchos se aburren, se aburrirán ante tanta exigencia, frente a tantas preguntas y tan pocas respuestas. Malick, artista único, conocedor del impacto de las imágenes en movimiento, se recrea en los detalles; no sólo en la grandeza del océano o en la impenetrabilidad del universo: busca y halla matices en la textura de una cortina, de un camisón, en cada sonrisa, en cada caricia. 

 

El agua, como sinónimo de vida, lo preña todo, circula a través de cada plano, de inicio a fin. El agua y esos detalles que Terrence pule, abrillanta. En un época en que el cine no es más que esa papilla que se ofrece a los espectadores menos exigentes, a los que sólo ansían un poco de vacuidad para sí olvidar la inexistente profundidad de sus vidas, "El árbol de la vida" es un islote perdido en mitad de la nada, un planeta habitable varado en el confín de la galaxia. Una bofetada sin manos y, al mismo tiempo, un canto a la hermosura plena de la vida, en cualquiera de sus estados, en cualquiera de sus formas. 


La madre, los hijos, la presencia ominosa del padre. Éste es el eje principal que vertebra la obra. La paciencia de ella, la vitalidad e inquietudes de los tres pequeños, la férrea disciplina del cabeza de familia. Igual que en un relato de Raymond Carver o de John Cheever, late la amenaza cada vez que se sientan juntos a comer, o el padre toca el piano o el órgano, o juegan distraídamente en el jardín, o abren y cierran una puerta. La estrechez de la vida diaria, la caverna de los miedos. Indicar que las interpretaciones son excelentes, todas, a destacar en especial la de la madre, Jessica Chastain, y la de quien encarna a Jack, Hunter McCracken. Y que la fotografía de Emmanuel Lubezki es superlativa.


La banda sonora no molesta ni incordia como es uso y costumbre en el cine comercial del siglo XXI, sino que ayuda, completa el mensaje que dicta Malick desde detrás de la cámara. No solamente con la partitura compuesta por Alexandre Desplat: son de vital impotancia, casi más que la de aquél, las firmadas por Berlioz, Mozart, Priesner, Respigui, Brahms, Couperin, Bach, Gorecki, Mahler, Holst, Taverner o Smetana. Unas de manera muy sutil, acaso sólo el director conozca el motivo de su elección, añaden versos al poema en imágenes que es "El árbol de la vida"; otras, de identificarlas el espectador, son mensajes encriptados, pero traducibles. A poco que se ahonde en la significación de las músicas, se obtendrá la conclusión de que la Sinfonía nº 1 "Titán" de Mahler, el "Moldava" de Smetana o "Las barricasas misteriosas" de Couperin son claves con que profundizar en la armonía o desarmonías de los personajes, de los paisajes, del universo. Desde Stanley Kubrick no había nacido otro autor que manejase la música clásica con la puntería con que lo hace el director de "La delgada línea roja".




La muerte y el desprecio. La vida y los juegos compartidos. Tierra y cielo, agua y fuego, amor y desamor. El director, además guionista, lo entrelaza todo; a priori propone mezclas casi imposibles con que perfilar personajes y sensaciones. En definitiva, una obra de arte no al alcance de cualquiera, que destella igual que un astro en mitad de toda la basura espacial que es el cine bobalicón y huero de nuestros días. Una sinfonía oceánica en su concepción, vitalista en su mensaje último. Imprescindible.

domingo, 12 de febrero de 2017

El día de la liberación

Os dejo otro extracto del diario que escribo y donde retrataré la empresa de la administración pública para la que trabajo, amén de otros escenarios. Espero publicarlo en el futuro, en cuanto me sea posible. A falta de abundar en más detalles, os dejo un fragmento breve del mismo: 





225.

Imagina que es 1945. Que tu país, después de equis años bajo el arrebato nazi, de pronto es liberado por cosas del destino o del azar aliado. Imagina que tu pueblo no se llama Zarzaleños o Anteviera, que vives en Zaan, en los Países Bajos. Aunque no sepas nada de historia, o muy poco, entenderás que la alegría el día de la liberación es contagiosa, una ola que recorre calles, sacude árboles y estalla en la fragua del pecho. Que todo se hace de colores y que estás dispuesto a olvidar el aliento monocorde del miedo.

De pronto alguien dice un nombre, el de una vecina de apenas veintiún años.  Es el de Aafje Heynis, una estudiante de canto, contralto por más señas. Y que, sacudidos todos por la fuerza del júbilo, empujáis un piano hasta la calle. Y que Aafje, después de santiguarse, entona la música más hermosa que haya escuchado nunca el pueblo de Zaan. El “Dank sei dir, Herr” de G. F. Haendel.

Al término de la interpretación, no sólo la contralto se deshace en lágrimas. La alegría sabe a sal desbarrancada por las mejillas. 

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De regalo, os dejo este yotube donde se puede escuchar la grabación que la contralto hizo años después de la citada pieza.