Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

martes, 29 de diciembre de 2015

La hora exquisita

Reynaldo Hahn

L'heure exquise, de Reynaldo Hahn (música) y Paul Verlaine (texto)

POEMA de Paul Verlaine

La lune blanche (La luna blanca) 
luit dans les bois. (brilla en el bosque.)
De chaque branche (De cada rama)  
part une voix (parte una voz)
sous la ramée... (bajo el follaje…)  
O bien aimée. (Oh, bien amada.)
L’étang reflète, (El estanque refleja,)
profond miroir, (profundo espejo,)  
la silhouette (la silueta)
du saule noir (del sauce negro)
où le vent pleure. (donde el viento llora.)
Rêvons, c’est l’heure. (Soñemos, es la hora.)
Un vaste et tendre (Un vasto y tierno)  
apaisement (sosiego)
semble descendre (parece descender)
du firmament (del firmamento)  
que l’astre irise. (que el astro irisa.)
C’est l’heure exquise! (¡Es la hora exquisita!)


CANCIÓN de Reynaldo Hahn





sábado, 19 de diciembre de 2015

GLENN en Radio Nacional




Entrevista realizada el 18.12.2015 por Martín Llade en el programa "Sinfonía de la mañana" de Radio Clásica (RNE) a Alejandro Castroguer, autor de GLENN, XXXI Premio Jaén de Novela 2015. 


lunes, 14 de diciembre de 2015

Un poema sobre Glenn Gould

Navegando sin rumbo por internet, me tropiezo con estas palabras de Joan Margarit, Premio Nacional de Poesía 2007. En ellas, el poeta habla de música, poesía y recuerdos, y, de paso, de Glenn Gould. Os las copio:

La música y la poesía son, después de las personas a las que amo, mis principales recursos de equilibrio interior. Por ejemplo, después de la muerte de mi hija, lo que más me acerca a su invisible presencia son algunas piezas de música, concretamente de Bach: las suites de violoncelo, sobre todo interpretadsa por Lluís Claret, y las Goldberg Variations o las English Suites, sobre todo interpretadas por Glenn Gould.


Ahora os dejo el poema que Joan Margarit escribió sobre el pianista canadiense, que a la postre terminaría siendo protagonista de mi novela. Dice así:


Glenn Gould: la despedida

Sus manos en el espejo 
del Steinway continuan 
tocando y él ya no está. 
Canturrea todavía 
como una lechuza en la noche. 
Bach ya nunca será igual.
Hoy, en una limousine
con cormados del olvido,
pasa entre bosques nevados
el ataúd de su música.
Un Steinway en la niebla
hoy suena sin su pianista:
la muerte, en el crematorio, 
de pie en el césped negruzco,
de frac y con ojos turbios, 
escucha las "Suites inglesas". 

sábado, 12 de diciembre de 2015

Valen más que el dinero

Versos que valen mucho más que el dinero. Versos con que finaliza la Rima LXXV, de Gustavo Adolfo Bécquer.


¡Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros;
pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco!

jueves, 10 de diciembre de 2015

Una reseña de "Los Irregulares"



Ha aparecido una reseña de Los Irregulares, editado por Cazador de ratas. La firma Santiago García Soláns y la podéis encontrar en Sagacomic - Lothlórien. En la reseña se puede leer esto sobre mi relato "¿Alguien recuerda a Vera Lynn?" (os dejo un extracto):

Alejandro Castroguer llena de tristeza y nostalgia su relato ¿Alguien recuerda a Vera Lynn? Intimista, emotivo, triste, cargado de añoranza y cariño, hermoso. (...) Un precioso homenaje a Conan Doyle, a su más famosa creación y a toda una época, a través de los recuerdos de un niño que se escapaba de la escuela y acudía al parque a sentarse en un banco al lado de un anciano que todos los días daba de comer a las palomas. (...) El autor refleja con delicadeza y cariño la pérdida de la memoria y de las raíces que tan descolocado deja, el infructuoso intento de reconstruir y recuperar el pasado, y la evidencia de como nunca se desaparece del todo si se cuenta con el recuerdo de otros.


Para leer completa lo que dice de mi relato y el resto de la reseña, pica en este enlace:

http://sagacomic.blogspot.com.es/2015/12/resena-los-irregulares-de-baker-street.html



lunes, 7 de diciembre de 2015

Gregor Samsa frente a la ventana, de Álvarez Velasco


Título: Gregor Samsa frente a la ventana
Autor: Francisco Álvarez Velasco
Año: 2015
Editorial: Hyperion
Páginas: 68

Este poemario ha sido galardonado con el XXXI Premio Jaén de Poesía


Texto de contraportada: Francisco Álvarez Velasco (Cimanes del Tejar ­–León–, 1940) ha sido profesor de Literatura en institutos de bachillerato de Ocaña, Tarancón y, durante veinticinco años, en el Real Instituto de Jovellanos de Gijón, ciudad donde reside.
 

Obra poética: Tiempo de maldición, Madrid, 1979; «En el nombre del árbol» (en el colectivo Libro del bosque), Gijón, 1984; «Tierra» (en el colectivo TetrAgonía), Gijón, 1986; Del viejísimo jugo de la tierra, Gijón, 1988; La hiedra del silencio, Madrid,1993; Noche, Madrid, 2005, Hiperión (Premio internacional "Antonio Machado en Baeza" y Premio de la Crítica en Asturias); Las aguas silenciosas, Gijón, 2007; La luna tiene una liebre, Oviedo, 2009; Memoria de la sombra, Cáceres, 2010; El libro de las vocales, Gijón, 2013.
 

En Gregor Samsa frente a la ventana el poeta, desde la memoria de la infancia hasta el momento de la escritura de los poemas, hace un balance de la crueldad y la ternura de las que ha podido ser actor o testigo. El jurado que le ha otorgado el premio "Jaén" ha subrayado la alta calidad lírica, la gran capacidad de sugerencia y el contenido emocional y reflexivo del libro, así como su acertada intertextualidad.


El Habitante Incierto frente a la ventana
Si hablar de cualquier libro ya es difícil, imaginaros lo que es enfrentarse, con la única ayuda de un teclado y un puñado de ideas, a un poemario. Un libro de relatos y una novela pueden ser esquivos, cierto, pero no lo bastante en comparación con los poemas, esas sombras chinescas que se tatuan en tu cabeza y te rodean durante días, esas músicas que anidan en tu pecho, quebrando la tranquilidad —terquedad, apuntaría— de lector de prosa.  


Álvarez Velasco cosecha aquí treinta y nueve poemas y un poema, acaso treinta y nueve Gregor Samsa —cada uno frente a su ventana— y la ventana propiamente dicha. Y es que el poema final, titulado metaliterariamente "Poema", no es otra cosa que un espejo sin azogue, la ventana a través de la cual el lector debería contemplar —se me ocurre ahora— la relectura del poemario.



POEMA

Amontonando sílabas de arena
con la que el mar y el tiempo se alimentan, 
de las palabras más amadas te hice
agitando las brisas de la vida, 
el polvo de la muerte y los caminos.

Ahora estás en la página esperando
el soplo de unos labios
y el dedo que camine los renglones
solo para vivir
unos instantes.


Pues bien, sea acertada o no la interpretación acerca del verdadero sentido 
de estos últimos once versos, lo cierto es que los treinta y nueve poemas y 
un poema conocen "el polvo de la muerte y los caminos". 
Nombran jamás a la tarde en pleno noviembre y, de paso, 
"las palabras prohibidas que aplazarán la muerte".

Prestan oídos a la naturaleza, a "una fuente, un arroyo y un río", al "piar que 
anuncia la tormenta" y a "la sed de agosto". Reniegan, aunque a veces trata 
de comprenderla, de la herrumbre consustancial a la civilización: 
la ciudad que no despierta, el "chorro de agua inútil que lava las aceras".

El lector se convierte, poema a poema, en notario de afrentas, de la desventaja 
de "un narciso contra las viente ortigas", de "un aceite solo contra dos vinagres".
Se convierte en fedatario de contradicciones, de ternuras de niños y de 
crueldades adultas de infantes, de amores y escarnios, de sacrificios y pieles 
y "pájaros alegres de Vivaldi en primavera".

La infancia frente a la ventana de la vejez, el campo frente a la ventana de 
la ciudad. El amor a los animales frente a la ventana de la crueldad de los 
humanos. Miedo y fiereza frente a piedad. 
El hervor de la vida en franca desventaja contra 
"el hervor de la muerte que no cesa".


Con esta montonera informe de palabras, el lector tal vez no se haga una idea exacta de la corriente que fluye a través de cada una de las hojas de este libro, de la grandeza mínima de cada silencio, de cada imagen. Torpeza mía, sin duda, cárguese sobre mis espaldas tamaño error. A modo de disculpa, valga decir que, en tanto no caiga otro libro de Álvarez Velasco en mis manos, no seré más que un mendigo —tal y como reza el primer verso del poemario— "esperando monedas para el hambre". 
 

sábado, 5 de diciembre de 2015

Pasatiempo



PASATIEMPO
Poema de Mario Benedetti incluído en el poemario Viento del exilio (1981)



Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.


Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.


Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

 
Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Los Premios Jaén en Canal Sur

El sábado 28 de noviembre, en su informativo de las tres de la tarde, Canal Sur dio cuenta de la entrega de los Premios Jaén 2015, auspiciados por Caja Granada. En el video, breve, el curioso puede oír hablar a Lena Valenti, a Francisco Álvarez Velasco y al habitante incierto de esta casa.