Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

lunes, 30 de noviembre de 2015

GLENN, Premio Jaén de Novela


A veces algunas noticias pasan por encima de nosotros sin que nos rocen. Casi como un viento que a uno le ha pillado con la guardia baja, o con el pasamontañas y los guantes en casa. Es el decurso del tiempo el que asienta la noticia, decanta las sensaciones, presta veracidad a lo que en un principio se antojaba una broma del destino. Pues eso, que de vuelta a Málaga ahora soy plenamente consciente de que GLENN es Premio Jaén de Novela 2015, y la responsabilidad que ello conlleva. 

El Premio, horas antes de terminar en mis manos

Me gustaría hablaros brevemente de la velada del Premio. Tras el panegírico del presentador, Eduardo Mendoza (sí, el autor de "La verdad sobre el Caso Savolta" y "La ciudad de los prodigios") dio una conferencia titulada "En favor y en contra de la lectura". El novelista prescindió de lo escrito y expuso las ideas con sin igual gracia y agudeza. Raro es que una conferencia sea divertida, amena e instructiva, pero ésta sin duda lo fue, abrillantando las sonrisas de los presentes.

Luego se procedió a la entrega de los premios. En primer lugar le tocó el turno al de Narrativa Juvenil, que recayó en la novela "Hasta los huesos", de Lena Valenti; y luego al de Poesía, otorgado al poemario "Gregor Samsa frente a la ventana", de Francisco Álvarez Velasco. Para finalizar, llegó la hora de subir al estrado y recibir el galardón de manos del Presidente del Parlamento de Andalucía, don Juan Pablo Durán. GLENN ha permitido y obrado este prodigio.

El momento exacto de la recogida del Premio Jaén de Novela 2015
Tras saludar a los asistentes, éstas fueron las palabras que había preparado con anterioridad. Aqui tenéis el vídeo que testimonia dicho instante.



Salvo las lógicas variaciones que introduje frente a los micrófonos, éste es el discurso. Os dejo la transcripción del mismo.

Antes de nada, quiero dar las gracias a Caja Granada Fundación, por auspiciar este Premio y apoyar la literatura. A Almuzara, por la edición de la novela. A Javier Ortega, por el trabajo y el mimo invertidos en mi nueva obra. Y a mi esposa Vanessa y a mi hija Nora, por estar siempre ahí. Gracias.

La novela está dedicada a José Díaz-Oliva, mi profesor de pintura y cicerone artístico, que ya no está entre nosotros; murió en 2001. Y a Maricarmen y a Antonio, mis padres, que se encuentran hoy aquí entre nosotros. Gracias por soportarme.

Éste sería el momento perfecto de dejar hablar a Glenn Gould, pianista canadiense fallecido hace 33 años. Qué mejor que oírle a él en primera persona, durante tan solo cuarenta segundos. 



En este instante acerqué el móvil a los micrófonos: éstas fueron las palabras que, en diferido, proclamó el propio Glenn Gould sobre su piano, tal y como refleja el siguiente youtube.


Ahora, solamente la pieza bachiana, para quien la quiera escuchar sin interferencias.




Quisiera hablarles brevemente de Glenn Gould, protagonista de mi novela, genio del piano donde los haya. Y qué mejor manera de hacerlo que hablar de sus amores y odios, de sus filias y fobias, por parejas. Se harán una idea de su personalidad. 
Amaba el agua. Odiaba el alcohol.
Amaba los coches. odiaba el código de la circulación.
Amaba a Bach. odiaba a Chopin.
Amó a una mujer casada. Odiaba las pretendientas solteronas.
Amaba comer solo. Odiaba los cócteles.
Amaba la soledad. Odiaba las multitudes. 
Sé lo que están pensando: Glenn Gould se habría marchado hace un buen rato de aquí. Es cierto. Yo, en cambio, me quedaré gustaosamente con ustedes. Gracias.  


Mi butaca de premiado

Tras los discursos de las distintas autoridades presentes, nos reunieron a todos para que nos ametrallasen los fotógrafos con sus flashes y hacer un par de entrevistas y departir brevemente con unos y con otros, antes de pasar al cóctel. La organización, liderada por Inmaculada Cano, tuvo la deferencia de servirnos a mi esposa y a mí degustaciones vegetarianas, tal y como habíamos pedido previamente. Allí firmé decenas de ejemplares, tanto que entre las charlas, las copas y las dedicatorias, la noche acabó muy tarde. 

Un día irrepetible e inovidable ese 27 de noviembre de 2015.

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