Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

martes, 31 de diciembre de 2013

¿Amistades peligrosas o Enemistades inocuas?

En este post, el último del año 2013, pienso hablar de lo bueno (las amistades peligrosas) y lo rebueno (las enemistades inocuas); de esa gente que se merece toda mi admiración amistad y de los que, por contra, se han ganado el más absoluto de mis olvidos.

Empecemos con lo BUENO de 2013. No es fácil, por mucho que se pretenda banalizar este ejercicio, hablar de lo mucho y muy bueno que uno ha vivido en un año. Sobre todo porque, seguramente, alguien se quede sin ser nombrado, y no es justo. Vaya por delante esta advertencia en mi descargo. 




Así que pulgar arriba para todos estos amigos para...

—Antonio Calzado, por ser ese lector cero que todos los escritores quisieran leer. Por publicar El lagarto en la roca, novela atrevida, diferente. Por dedicárme la que muchos dicen que es tu mejor obra.
—Adela Reloba y Vanessa Benítez Jaime, porque sí, porque son las mejores.
—Antonio Castro-Guerrero, que de una vez por todas ha conseguido dar ese puñetazo literario en la mesa que él ansiaba al ganar el Premio de Novela Corta de Cáceres con El último viaje de Sorolla.
—Javier Cosnava, por escucharme desde el otro lado de la línea telefónica, por dejarme leer ese Ni hombres ni héroes. Honor que me haces, sin duda.
—Fernando J.López del Oso, porque sigue en la brecha. Ojalá puedas publicar esa novela de temática tan actual.
—Emilio J.Bernal, por traernos a Sergi y por seguir escribiendo cuando la vida le deja un respiro, y de paso a Montse Riquelme, que nos quiere a distancia,
—Ángel Vela, que de vez en cuando se deja caer por Málaga, porque ha escrito la novela más mexicana que pueda imaginar un autor español,
—Javier Ortega, que ha echado el resto para publicar El lagarto en la Roca, y porque es el artífice del díptico de La Guerra de la Doble Muerte y El último refugio,
—Alberto López Aroca, por escribir los mejores pastiches del siglo y por aquel almuerzo en el restaurán del mercado; allí disfrutamos de la compañía de Ana Colchero,
—Carlos Rodón y Daniel Aragonés, por dejarme un hueco en 88'8 (Tres ocho), y este último por darme la oportunidad de leer Basura no compartida
—Ricard Millás, por escribir así de bien y por invitarme a comerme La hamburguesa humana
—Manuel Mota y Álex Ogalla, por las charlas que habremos de compartir y por seguir luchando en pro de la Revista Cthulhu,
—Lem Ryam, por escribir La Frati Nigra y por hacerme un hueco en sus Cazadores de Vampiros,
—Ralph Barby y Ángels Gimeno, por estar siempre al quite, por dedicarme unas palabras a través de las redes sociales,
—Gabriel Bermúdez Castillo, por las charlas telefónicas que hemos compartido y por el cariño y aprecio con que siempre me atiende,
—Federico Fernández Giordano, por cumplir su palabra y regalarme El libro de Nobac, y por esas charlas musicales que cruzamos de vez en cuando,

María Zaragoza y Alejandro Colucci, porque accedieron a escribir unas frases para la contraportada de mi última novela,
—Rodolfo Martínez y todos y cada uno de los autores de la Antología Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos por hacerla posible, 
Jose María Nebreda,  por tener mis obras en su selecta estantería,
—Joe Álamo, por brindarme la oportunidad de participar en la Antología Z vol.7 de Dolmen,
Rodrigo Pérez, por mantener viva esa lucha que mantiene en silencio,
—Daniel Expósito, por hacer un magníico cartel promocional de mi última novela,

—Carlos Sisí, por aguantar mis preguntas acerca de su personaje en El último refugio,
Raquel Espejo, porque la intención es lo que cuenta, por interesarse en mi obra, 
—Athman M.Charles, que siempre tiene un minuto para compartir mis publicaciones y un ratito para escribir la, por ahora, única reseña de El último refugio,   
Fernando Martínez Gimeno, que siempre tiene tiempo para ayudar a los autores y hablar de ellos desde su blog Deprisa, deprisa
—todos los amigos que pueblan facebook y twitter, porque sois vosotros los que dais sentido a este empeño por escribir: Jorge Iván Argiz, Álvaro Fuentes, José Manuel Nogales, Manuel Mije, Emilio Corazón Literario, Pablo Cordón, Ernesto Fernández Weiss, Félix Morales, Miguel Aguerralde, Cano Farragute, Nieves Abarca, A.M.Caliani, Marta Junquera, Paqui Garcia, Víctor Cifu, Apolo Sánchez, José Luis López Torres, Juan Luis Marín, Fernando López Guisado, Javier Quevedo Puchal, Daniel Gutierrez, Emilio Alcorze, Antonio Ortiz Carrasco, Óscar Torres, José A.Carrasco, Carles Quintana, Anto y Lola Lorente, Juan Miguel Fernández, Eva Gabarri, Javi Lara, Bea Magaña, Miguel Ojeda, Fayna Bethencourt, Sergio Baldoví, Sergi Viciana, Jose M.Cárdenas, David Poquet, Marina Flamenca, William E.Fleming, Juan José Díaz, Jeremias de Manuel, José Elías Flores, a todos los integrantes del Círculo Holmes, etc (seguro que se me olvida alguno),
—etc,
—etc. 


Terminamos la entrada con lo REBUENO de 2013. Porque sólo así, de rebueno, se puede definir aquello que supone una liberación, casi el desahogo experimentado tras el estreñimiento.




De modo que es hora de tirar de la cadena y esperar que esos cadáveres abonen empeños muy lejanos a los que mueven al Habitante Incierto de esta Casa Deshabitada. Venga, ruido triunfal de cañería para...

—esa gente que me ha hecho el favor de descubrirse, de dejar a un lado la piel de cordero para mostrarse tal como son, auténticos lobos. Esos pobres que jugaban la amistad como en una apuesta de póquer, al antojo de sus vicios, al todo o nada de sus propias convicciones; a los que quisieron que uno comulgase con ruedas de molino. Gracias a los que me habéis hecho el favor de atacarme como una jauría de fieras, a los se creyeron el Todo cuando ni siquiera eran una Parte. Gracias a los que lleváis la envidia y la insania por bandera, porque nunca más volveré a perder un solo segundo en atenderos,
—los desagradecidos que, una vez logrado el objetivo que perseguían cuando se acercaron a mí, han levantado el vuelo en busca de un nuevo nido donde empollar su hipocresía, su amistad de pacotilla,
—y los tibios, los neutrales, esos que son especialistas en estar en misa y repicando, los que lavan y guardan la ropa al mismo tiempo, los que juegan con dos barajas.
 - - -

Como se dice en la ruleta cuando se han cerrado las apuestas, rien ne va plus". No va más, el 2013 está visto para sentencia.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Recomendaciones de este 2013

Recopilatorio de las recomendaciones 2013, hechas desde la Casa Deshabitada, en forma de libro.


CHARLIE MARLOW Y LA RATA GIGANTE DE SUMATRA, de Alberto López Aroca

Leer entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/01/recomendacion-del-mes-de-enero.html


UN VERANO INFINITO, de Christopher Priest

Leer la entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/02/recomendacion-del-mes-de-febrero.html


LA PATA DE MONO, de W.W.Jacobs

Leer la entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/03/recomendacion-del-mes-de-marzo.html


 

CUANDO EL VIAJO SINBAD VUELVA A LAS ISLAS, de Álvaro Cunqueiro

Lee la entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/04/recomendacion-del-mes-de-abril.html


LOS HEREDEROS DE VERNE, de Gabriel Bermúdez Castillo

Lee la entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/08/los-herederos-de-julio-verne.html


EL LAGARTO EN LA ROCA, de Antonio Calzado

Lee la entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/09/recomendacion-de-septiembre-el-lagarto.html






REVISTA CTHULHU

Lee la entrada aquí: http://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2013/12/recomendacion-de-diciembre-revista.html

sábado, 28 de diciembre de 2013

El viento de la Luna, de A.Muñoz Molina



Título: El viento de la Luna
Autor: Antonio Muñoz Molina
Año: 2006
Páginas: 315
Editorial: Seix Barral. Biblioteca Breve

Texto de contraportada: El 20 de julio de 1969 la misión espacial del Apolo XI se posa en el Mar de la Tranquilidad, convirtiendo a su comandante, Neil Armstrong, en el primer hombre que pisa la Luna. Las noticias sobre el viaje son el hilo conductor de esta novela protagonizada por un adolescente que, fascinado por estos acontecimientos, asiste al nacimiento de una nueva época; el universo que le rodea comienza a serle tan ajeno como su propia felicidad infantil.
 

En 1969 la vida en la ciudad de Mágina transcurre con la regularidad con que las cosas han sucedido siempre, en el tiempo en apariencia detenido de una larga dictadura. Antonio Muñoz Molina transmite como nadie la fragilidad de instantes capaces de cambiar una vida, como la llegada del primer televisor a casa, la conciencia del incalculable consuelo de la lectura o el descubrimiento de un secreto que ha marcado a la ciudad desde la guerra civil.
 
 Historia de iniciación magistralmente narrada, El viento de la Luna posee elementos que remiten al mundo de escritores como Salinger o Philip Roth, pero también es un nuevo episodio en el ciclo narrativo de Mágina, como reconocerán enseguida los lectores de Beatus Ille y El jinete polaco. La imagen de un futuro de ciencia ficción a los ojos del protagonista que ya es recuerdo nostálgico para el lector es uno de los mayores aciertos de esta cautivadora novela.




Es esta una novela inmersa en el universo de Mágina, como otras muchas de Muñoz Molina, léase Beatus Ille o El jinete polaco. Imaginaria o no, qué importa, Mágina es la ciudad donde crece nuestro protagonista, un adolescente que se abre al mundo de las nuevas sensaciones físicas mientras su mente se refugia en recuerdos de años atrás (cuando era un niño y gozaba de esa inmunidad de infante) y en la retransmisión que por aquella época, año 1969, se hacía del acontecimiento de acontecimientos: la llegada del hombre a la Luna.

Es la historia de este adolescente y de sus poluciones, de esas erecciones que sufre cuando observa cómo (de regreso del campo) una gitana, joven y rubia, le da el pecho a su bebé. Es la historia de sus lecturas, que basculan de las novelas de Jules Verne o de H.G.Wells al estudio de materias menos ficticias, la astronomía, por ejemplo, o ejemplares como El origen de las especies o El mono desnudo. De la llegada de los primeros aparatos de televisión a la vida de aquellas gentes, poco importaba que, en un principio, sólo visitasen las casas de los más ricos. De retretes y duchas sin agua corriente. Del padre del protagonista que se levanta antes de amanacer para ir a trabajar al campo. De la tia Loli y del erotismo que desprende su sola presencia.

También es el recuento de viejas cuentas por saldar, de ésas que han quedado en suspenso desde la Guerra Civil, y de las que se hablan en voz baja. La historia, apenas apuntada, de Baltasar, uno de los antiguos caciques de Mágina. De las clases de latín de Don Basilio. De las charlas mantenidas entre el adolecente protagonista, y narrador de la historia, con el padre Peter. Señalar, además, que se nombra en un par de ocasiones a Lorenzo Quesada, habitante de El Sistema Métrico y, por extensión. ciudadano de algunas de las novelas escritas por Muñoz Molina en torno a Mágina. 

Todo este conjunto de añoranzas, más la propia añoranza de lo que el protagoniosta imagina que será el futuro en el año 2000 (futuro improbable e infantiloide, poblado de adelantos imposibles y vuelos a otros planetas del Sistema Solar) es manejado con maestría por el autor para favorecer esa punzada de amargura que sentimos al cerrar el libro, ese sabor a derrota que lo impregana todo, hasta el primer paseo de Neil Amstrong por la Luna.

Para finalizar el 2013, el Habitante Incierto ha afrontado la lectura de otra gran novela escrita por el autor de El Jinete Polaco. Imprescindible para todo el que guste de su prosa y sea adicto a la literatura de verdadero fuste.

En 2014, más libros visitarán la Casa Deshabitada, propios o ajenos.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Recomendación de diciembre: Revista Cthulhu

La recomendación de este mes de diciembre recae en la Revista Cthulhu. Los buenos aficionados al cómic ya la conocen desde hace mucho tiempo; a ellos no les hará falta esta presentación. A los que no la conocen (serán pocos), aquí tenéis esta entrada.

Extraído de Wikipedia: es una revista dedicada, como indica su antetítulo, a los "cómics y relatos de ficción oscura", es decir, al cómic y la literatura de terror. Fue fundada en 2006 por Carlos Lamani, Manuel Mota y Álex Ogalla, quienes también la coordinan, y se edita en España a través de Diábolo Ediciones, exportándose también a Estados Unidos.

Los coordinadores de la revista son Manuel Mota y Álex Ogalla, al menos en estos últimos tiempos. Os dejo con las portadas de los diez números aparecidos hasta el momento, más las dos antologías que se han editado para Estados Unidos y los tres especiales de 15 historias. Desde las portadas nos llaman a la buena lectura. 









Este número, el temático de Lovecraft: Un homenaje en 15 historias es el último, por ahora, de la revista. Está recién salido del horno. Así que podréis encontrarlo en las tiendas especialidades. 

En facebook podéis interactuar con la revista en esta página: 

Nada, ya sabéis la recomendación del Habitante Incierto de esta Casa Deshabitada para las Navidades que se nos avecinan como una mala tormenta en alta mar. ¡Que William Hope Hodgson nos pille confesados!

sábado, 14 de diciembre de 2013

Freaks. ¿Monstruos?




Título: La parada de los monstruos
Título original: Freaks
Género: Terror (¿terror?)
Año: 1932
Duración: 64 minutos
Dirección: Tod Browning
Guión: Willis Goldbeck, Leon Gordon, Al Boasberg
Fotografía: Merritt Gerstad
Reparto: Wallace Ford, Leila Hyams, Olga Baclanova, Harry Earles, Henry Victor...


(Entrada publicada originariamente en el blog de La Octava Noche.)
 
Es esta La parada de los monstruos un gran clásico de los albores del cine hablado. Quizá no goce de la fama de un Drácula o un Frankestein, pero su valía es igualmente innegable. Después de un largo prólogo en el que los rótulos explican el lugar incómodo que la historia ha reservado a las personas con defectos físicos (los monstruos del nombre) y la causa común que todos ellos hacen en cuanto se ofende a uno de ellos, como si de alguna manera fuesen una gran familia, un charlatán de circo nos habla de la historia de una mujer, quizá la más bella del mundo. Desgraciadamente su estado actual dista mucho de sus mejores años. Los que rodean al charlatán dejan escapar un alarido de terror al verla, pero nosotros, los espectadores, no la vemos. Sólo nos queda imaginar.

Y desde aquí se abre un flashback con el que contarnos la historia de la más bella mujer del mundo y la parada de los monstruos. Ahora lo que es muy discutible es el hecho de que a esta obra la encasillen dentro del género de terror. Para mí no se adscribe al género. Como mucho podría hablar de realismo.

Por supuesto lo mejor de la película llega justo al final, la amenaza, las miradas de los monstruos, el enano que toca la melodía del caramillo del tercer acto del Tristán e Isolda de Wagner. Momento realmente intenso.
En algunos momentos me recordó al universo del malagueño Antonio Soler, pues no en vano en más de una de sus novelas el crico es el escenario principal y los seres marginados y deformes, sus protagonistas.

Aquí os dejo un foto de la parada de los monstruos casi al completo:



Estos son los protagonistas de la historia (Harry Earles y Olga Baclanova):


Un poco acerca de la historia de Harry Earles:
Nació el 3 de Abril de 1902 (Alemania) y falleció el 4 de Mayo de 1985 (Sarasota, Florida, USA). Junto con sus otras hermanas, Daisy, Grace y Tiny, los Schneider habían viajado a Estados Unidos, donde se presentaron como la Familia Doll, antes de tomar el apellido Earles y aparecer como artistas de feria, en circos y películas. Harry (su nombre verdadero era Kurt) había aparecido en The Unholy Three, de Browning, en donde había acompañado a Lon Chaney. Harry repitió su papel en el remake sonoro de la película (1930). Luego de La Parada de los Monstruos, Harry dejó la industria del cine para realizar algunas giras con los circos de los Ringling Brothers y de Barnum & Bailey. La familia Earles apareció, completa, en THE WIZARD OF OZ (El Mago de Oz-1939) en el rol de munchkins.


La parada de los monstruos es recomendable cien por cien a quien guste del cine antiguo. Nunca veréis una película tan deforme, grotesca y cómicamente monstruosa. Ala, a disfrutar.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Segunda declaración de principios

Hace poco más de dos meses, uno de noviembre, realicé mi primera declaración de principios. Ahora, a las puertas de la Navidad, valga esta otra cita como credo artístico; al menos del mío. Es justo el comienzo de Los ladrones de cuerpos, de Jack Finney, novela escrita en 1954.



Advierto que la historia que se disponen a leer está llena de cabos sueltos y preguntas que no serán respondidas. Tampoco encontrarán un desenlace al uso, donde todo deba quedar resuelto y explicado satisfactoriamente. Al menos, no lo encontrarán en mí.

viernes, 6 de diciembre de 2013

El vaquero indomable, de Edward Abbey


Título: El vaquero indomable
Título original: The brave cowboy
Autor: Edward Abbey
Año: 1956
Páginas: 301
Editorial: Berenice

Texto de contraportada: Nuevo México, alrededor de 1955... Jack Burns es un tipo solitario que rechaza la civilización moderna. Rebelde, fuera de su tiempo, indocumentado, hace vida de vaquero, ya al raso ya a lomos de una tozuda yegua por el nuevo Oeste, una hermosa tierra asfixiada por grandes urbes, promociones inmobiliarias, pistas de aterrizaje, autopistas y suburbios.
Aunque no siempre fue así, desde hace tiempo Burns ha decidido vivir según sus propias normas, tan arcaicas como subversivas para este nuevo orden regido por la polución y la burocracia. Y ahora galopa hacia la ciudad para sacar de un apuro a su viejo amigo Paul Bondi, un profesor de filosofía y escritor, antiguo camarada de correrías libertarias, que se encuentra encarcelado por desobediencia civil e insumisión. Sabe que puede pasarse de la raya, pero también que él es un tipo escurridizo para los supuestos guardianes de la ley y el orden.

The Brave Cowboy, publicada en 1956, y con esta edición por primera vez en español, es la segunda novela de Edward Abbey, el autor de La Banda de la Tenaza. Subtitulada "Un Vieja Historia en un Tiempo Nuevo", esta narración, llena de acción y reflexión, funciona como una alegoría de nuestros tiempos, mediante un héreo atípico, un quijotesco "cowboy anarquista" cuya apuesta por la vitalidad y la autosuficiencia pone en evidencia muchas de las convenciones y contradicciones de la sociedad moderna. En 1962 esta novela fue adaptada al cine con el largometraje Lonely are the brave, producido y protagonizado por Kirk Douglas, que lo considera su mejor trabajo, y con guión de Dalton Trumbo.


La historia que narra Abbey en esta obra es mínima. Poco importa. Acaso porque prefiere hablar de sentimientos, permitir que los personajes se expresen mediante sus acciones insignificantes. Nos cuenta cómo son en realidad por la manera de cabalgar o de prender una fogata, de preparar un buen desayuno para un invitado o planificar una fuga. Es esta la desventura de un personaje desplazado en el tiempo y en el espacio, un vaquero arrancado del Monument Valley fordiano y plantado para su desgracia en Nuevo México, al borde de la carretera y de la civilización. 

Nuestro Quijote del Oeste, Jack Burns que así se llama, galopa hacia la ciudad para sacar de un apuro a su viejo amigo Paul Bondi, un profesor de filosofía y escritor, antiguo camarada de correrías libertarias, que se encuentra encarcelado por desobediencia civil e insumisión, tal y como reza el texto de contraportada. Antes de hacerlo, visita a la esposa e hijo de su amigo; necesita asegurarse que están bien. Se preocupa de ellos como si fuesen parte de la familia. Luego deja al cargo de ambos a Whisky, su caballo, y se dirige a la ciudad, dispuesto a entablar contacto con el encarcelado. Poco más puede añadir este Habitante Incierto sin desvelar nada sustantivo de la mínima trama.

Edward Abbey, que trabajó como guardabosques y vigilante de incendios para el National Park Service, vuelca toda su experiencia en la novela, la dota de un realismo difícil de conseguir por alguien que no haya estado en contacto directo con la naturaleza. Eso se nota muy pronto, en el primer capítulo. Hasta el punto que en varios de los momentos, el autor se recrea en la descripción de paisajes, el cielo, la montaña, las cañadas... Este, más el personaje inolvidable de Jack Burns, es el mayor valor de una obra que gustará a quienes busquen una lectura diferente.


En definitiva, una novela para sentir el frío, oler el campo, ver amanecer, huir a través de las montañas y experimentar la libertad más allá de las luces de neón y del asfalto. Una lectura para degustar con calma, palabra de Habitante Incierto.