Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

lunes, 15 de octubre de 2012

Recomendación del Mes de Octubre






Hoy es vengo a recomendar este clásico, un título no demasiado conocido pero que se merece la atención de todos aquellos a los que le gustan la literatura de género. Como es breve, se lee en un suspiro. Si puedes conseguirlo en librerías de segunda mano o por internet, no lo dudes. Hazte con él.

(Esta reseña ya fue publicada en el desaparecido blog castrogueriano La octava Noche).

Título: El circo del doctor Lao
Título Original: The Circus of Dr. Lao
Autor: Charles G. Finney
Año: 1935
Páginas: 157
Género: ¿Fantasía?
Editorial: Bruguera Nova
Encuadernación: Rústica, tapa blanda

En la contraportada se puede leer esto:
A una pequeña población de Arizona llega un día un circo. Es algo que ocurre a menudo, y a nadie habría de extrañar, de no ser porque las "atracciones" del CIRCO DEL DR. LAO son sátiros, quimeras, unicornios, esfinges, sirenas, medusas y otros seres para los que ni siquiera existe nombre en el lenguaje de los mitos.

La irrupción de lo numinoso en lo cotidiano, tema recurrente de la literatura fantástica, se convierte aquí en pretexto para una corrosiva crítica de costumbres, que anticipa la rebeldía e insolencia de la narrativa contracultural, a la vez que prolonga la tradición de las grandes obras satíricas en la línea de un Swift o un Voltaire. Todo lo cual convierte la obra de Finney en un auténtico clásico en su género, y explica el extraordinario éxito que ha alcanzado al ser reeditada recientemente en Estados Unidos.

Conforme avance en la lectura iré ampliando el comentario. La primera impresión es verdaderamente buena. Sencilla en su escritura, profunda en su reflexión sobre el circo de la vida y de los hombres.

En la caseta del mago adivino Apolonio, fijaros bien con que se enceuntra la pobre viuda señora Cassan cuando va a preguntar por lo que le deparará el futuro:

Mañana será como hoy, y pasado mañana será como anteayer –dijo Apolonio–. Veo que los días que le quedan serán tranquilos, tediosos, una mera colección de horas. No viajará a ninguna parte. No pensará nuevos pensamientos. No experimentará nuevas pasiones. Se irá haciendo más vieja, pero no más sabia. Más rígida, pero no más digna. No tiene hijos, y sin hijos seguirá. De aquella ligereza que disfrutó en su juventud, de aquella extraña sencillez con la que una vez atrajo a unos cuantos hombres, ya nada queda y tampoco la recuperará nunca más. La gente que hable con usted o que la visite lo hará por pura piedad, no porque usted tenga nada que ofrecerles. ¿Ha visto alguna vez cómo se va volviendo marrón, cómo va muriendo una vieja mazorca, sin empero caer de la caña, mientras los pájaros revolotean sobre ella sin prestarle atención? Eso es usted. No puedo ver su lugar en la economía de la vida. Una cosa viva puede crear o destruir, según su capacidad y capricho, pero usted no hace ni una cosa ni otra. Usted vive de sueños, soñando con cosas bonitas que desearía le hubieran sucedido, pero que nunca le sucedieron; y se pregunta vagamente por qué las jóvenes vidas que la rodean y a las que de vez en cuando reprende por algún error imaginario nunca la escuchan y parecen huir cuando usted se aproxima. Cuando muera será enterrada y olvidada, y eso es todo. Los amortajadores pueden encerrarla en una caja a prueba de gusanos y así sellar para toda la eternidad la arcilla de su inutilidad. Y en cuanto a todo el bien o el mal, toda la creación o destrucción que pueda haber realizado en vida, puede que sea como si nunca hubiera vivido. No puedo ver ninguna finalidad en una vida como ésa. Lo único que puedo ver es un vulgar, inútil vacío.


Y ahora mirad qué descripción del Perro de los Bosques, tan fantasiosa que uno sueña con la hora en que un artista de la talla de Miyazaki pudiese llevarlo al dibujo animado:

"... bestia única entre todas las bestias, el perro de los bosques. Criado en las praderas del norte de China, este animal es el símbolo viviente de la vegetación, de la fecundidad, de la vida perenne, del estado transicional entre el vegetal y el animal. Los mayores científicos del mundo han estudiado a este perro y no llegan a decidir si es flora o fauna. Cuando ustedes lo examinen, señoras y caballeros, se darán cuenta de que, pese a que su forma no difiere de la de un perro normal, sus diversas partes corporales son las de las plantas. Sus dientes, por ejemplo, son duras y finas espinas; su cola es un manojo de helechos; su pelo es hierba; sus uñas son metálicas; su sangre es clorofila. Seguramente es éste el animal más curioso que vive bajo la capa del cielo. Le alimentamos a base de manzanas y avellanas verdes. A veces, pero no con demasiada frecuencia, come también frutos de dióspiro."

Un pequeño clásico que NO debería pasar inadvertido. Si lo ves en una tienda de segunda mano por unas perras gordas no dudes en llevártelo. De poco importa que no quedemos con ganas de más, que la obra se nos haga corta, que le pidamos más al final.

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