Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

sábado, 5 de mayo de 2012

Soy un admirador de El Bueno, el Feo y el Malo

¿Qué decir de una película siendo objetivo si cada vez que me enfrento a ella (casi en un acto que tiene algo de ceremonia religiosa) se me ponen los vellos de punta en toda la escena del cementerio?

Poco importa que la película de Sergio Leone sea perfecta en el tempo dramático ni que sus más de dos horas y media se pasen como en un suspiro. Poco importa que no haya ni un solo papel protagonista femenino o que haya frases de pura antología donde se mezclan la mala baba y la socarronería a partes iguales. Que haya alguna escena suprimida que realzaba el personaje del Malo, de Sentencia, o que el Bueno no sea estrictamente bueno, sino un tipo listo, un vivo. O que los tres actores, Eastwood, Wallach o Van Cleef estén perfectos.

Poco importa... porque cuando afrontas los últimos quince minutos (que son una obra de arte, la maestría suprema) te aprestas a experimentar el cine en mayúsculas. Poco importa porque toda la escena final de "El Bueno, el feo y el Malo" es historia del séptimo arte. Ahora bien, ¿cuánto del éxito del film recae en la maravillosa música de Ennio Morricone, en ese Ecstasy of Gold o The Trio? Creo que sería injusto negar este extremo, más que nada porque la obra de Leone en muchos momentos abraza o recrea el cine mudo. Se suceden los minutos (y no sólo en la escena final) sin que nadie hable.

En este duelo -del que os dejo el vídeo Youtube- gritan las miradas, susurran las manos, grita la música y grazna la trompeta mientras suenan como cañonazos nuestros latidos de espectadores. Todo está dicho con las imágenes sin ni una sola línea de diálogo. 
Es sencillamente MAGISTRAL (y si no, que se lo pregunten a Q.Tarantino).



A todo ello, hay que añadir que (extraído de la Wikipedia) "...muchas de sus escenas se rodaron en la provincia de Almería, concretamente en el desierto de Tabernas, sobre todo en el impresionante paraje de La Sartenilla, donde se construyó un poblado expresamente, en el hoy Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Cortijo del Fraile, Los Albaricoques, dunas de Cabo de Gata, etc.). También fue rodada en la localidad burgalesa de Carazo en el Espacio Natural de los Sabinares del Arlanza; 250 soldados españoles construyeron el cementerio en solo dos días."

Os dejo este enlace con eñ listado de las localizaciones del film: 
http://www.imdb.es/title/tt0060196/locations

Estoy seguro que algún día iré en peregrinaje a aquellos lugares y me hincaré de rodillas y daré gracias a Dios y al Infierno, a mis enemigos por mantenerme vivo y a mis amigos por cuidarme, porque ese día, ahí, igual que un creyente, seré el hombre más feliz del mundo.

¿Se nota que me gusta esta película? No puedo evitarlo, es uno de mis 5 westerns favoritos, junto con otro de Leone, Hasta que llegó su hora, dos de John Ford, El hombre que mató a Liberty Valance y Centauros del desierto, y uno de Eastwood, Sin Perdón. Gracias Sergio Leone. He dicho.

Os dejo con el tema musical de Ennio Morricone. Ecstasy of Gold, el que acompaña a Tucco en su carrera a lo largo del cementerio, entre las tumbas. Soberbio, sin duda.

2 comentarios:

  1. deciros que con la música de Morricone, con estos temas del "Ecstasy of Gold" y "The Trio", escribí las escenas más despiadadas de El Manantial, invocado por la fuerza y el dramatismo de las mismas para así volcar las vísceras sobre el libro.

    ResponderEliminar
  2. Es que es un peliculón, la verdad. Y sin embargo no es mi western favorito de Clint, porque le tengo un especial cariño a Por un puñado de dólares. Pero eso son cosas mías...

    ResponderEliminar