Blog personal de Alejandro Castroguer

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domingo, 8 de abril de 2012

Yeti, de Fernando J. López del Oso


Título:
YETI
Autor: Fernando J. López del Oso
Año: 2011
Páginas: 516
Editorial: Minotauro

En la contraportada se lee esta sipnosis: Mario Yerro, el director ejecutivo de la BAUN, una nueva agencia de las Naciones Unidas que combate la pérdida de biodiversidad en el planeta, parte a Sumatra con una misión desesperada: encontrar argumentos suficientes para salvar la reserva de Sungai Penuh, descomunal e inexplorada, de las garras de una todopoderosa petrolera.
Mientras, en el Centro de Estudios Epidemiológicos de Londres, la doctora Eliana Colman se enfrenta a la que podría ser la pandemia más letal que el mundo haya conocido: un terrible virus cuyo origen podría encontrarse en algún lugar de Sumatra. Con el tiempo en contra, Eliana no duda en partir en busca de una cura.
Los caminos de la doctora y Mario se cruzarán en lo profundo de la selva, donde emprenderán una carrera a contrarreloj para salvar la reserva y lo que en ella se oculta, pues no está en juego tan sólo el futuro de esa lista de infectados que crece a cada minuto, o el de la reserva natural más fascinante del sudeste asiático. Hay algo más...

Yeti es una novela que transgrede continuamente las fronteras del género de aventuras para internarse en el thriller, la ciencia ficción y, por momentos, en el terror.


F. J. López del Oso


Biografía tomada de la página de Scyla:
Fernando J. López del Oso nació en Madrid en 1974 y se licenció en Biología por la Universidad Complutense de Madrid. Tras sus estudios se inició en el mundo de los viajes de aventura y ecoturismo, diseñando itinerarios especiales para algunas de las agencias más exclusivas. Simultáneamente, comenzó a colaborar con la revista ENIGMAS, dirigida por el Doctor Fernando Jiménez del Oso, donde desde hace años es responsable de la sección de divulgación científica. Fue en ese entorno, constantemente rodeado de misterio, donde se despertó en él un gran interés por los enigmas históricos de las civilizaciones antiguas, y donde comenzó a publicar sus primeros artículos. Fundó también en la revista el Club Enigmas, organizando para él viajes con un común denominador: alcanzar aquellos lugares en los que el misterio sigue vivo.
En la actualidad ejerce su labor de divulgador científico en diferentes medios, y es director de contenidos del Proyecto Ukhupacha – El mundo interior, en quechua-, una organización de espeleólogos y aventureros españoles que colabora con científicos y arqueólogos de todo el mundo.

Es autor del libro Un viaje mágico por Egipto y del ensayo La Sexta Extinción, y de la novela El templo de la luna, con la que ganó el Premio Minotauro.

Fernando J. López del Oso participa en la antología Vintage'62: Marilyn y otros montruos que he tenido el placer de coordinar con el relato Convocación.

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Reseña

Los primeros capítulos de la obra componen la presentación del personaje principal: Mario Yerro, director ejecutivo de la BAUN, una nueva agencia de las Naciones Unidas (agencia que por cierto tiene una vinculación muy estrecha con el presidente de los EE.UU.). Cuando parece que puede hacer su primera aparición el Yeti, el animal tras el que marcha Yerro no es otro que una tigresa. Y se da la casualidad que es azul, un animal único, lo que comportará un gran impacto mediático.

A Yerro el autor lo dibuja con esmero y precisión en el capítulo 9, cuando regresa a su apartamento de New York después de la expedición con que se abre la novela. Hay frases de muchos quilates en ese capítulo. Otro detalle de gran novelista por parte de Fernando es el retrato que hace de Albert Hehn y cómo dejó de ser cazador. Tampoco tiene desperdicio.

De seguida comienzan las maquinaciones de la UPECO, una empresa que se esconde a la sombra la British Oil, empeñada en hacer negocio a toda costa con los biocombustibles, aunque para ello haya que sacrificar cuanto encuentre a su paso. El lector que se adentre en la novela entenderá lo que quiero decir (no especificaré más para no desvelar nada sustantivo).

Hay escenas de especial crudeza cuando el grupo de mercenarios contratados por la UPECO aterrizan en Sumatra, lugar donde piensan localizar la plantación con que conseguir el ansiado biocombustible. Sólo apuntaré napalm y el ardid de una epidemia. Por cierto, comentar que los dirigentes de esta empresa clandestina son presentados, en cierto capítulo, como una manada de lobos de una manera magistral. Para contrarrestar el carácter algo obvio de este mensaje, López del Oso se guarda el as de Cassandra, un hacker que da la voz de alarma acerca de las intenciones de la UPECO (¿desde dentro de ella? Eso estará por ver).

Todo se complica cuando se descubre un virus en Londres que desencadena una fiebre hemorraica letal en pocas horas. Magistrales por cierto varias de esas escenas en que el contagio se extiende de unos a otros. Basta con un estornudo o una tos para que el virus alcance los lugares más lejanos.

La doctora Eliana Colman, la otra protagonista de la novela, que trabaja para el Centro de Estudios Epidemiológicos de Londres, buscará con ansia el origen del virus, que pronto se descubrirá/sospechará que proviene del corazón de Sumatra. Allí se cruzará en el camino de Mario Yerro y de los intereses de la UPECO.

Es una novela que habla de muchas cosas, que tiene personajes creíbles y múltiples escenarios, y que progresa hasta el final de la historia sin que pesen sus más de quinientas páginas. Además, inmediatamente se advierte que la documentación y la preparación del autor en temas biológicos/epidemiológicos es soberbia. Atención al mensaje que encierra la misma obra.

Muy recomendable. No olvidéis que os lo dijo el habitante incierto de la Casa Deshabitada.

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