Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Prólogo para una lectura de "Para mí tu carne"


En la primera solapa del libro, querido lector, encontrarás una breve historia del grupo literario que está detrás de esta antología, "Sevilla Escribe". Aprovecho este instante para dar gracias personalmente a sus componentes y, en especial a Ángel Vela, por aceptarme como el primer escritor del colectivo que no ha nacido ni vive en Sevilla. Es para mí un honor contarme entre sus miembros y formar parte de esta colección de obras.

Aparcando otros proyectos literarios no menos interesantes, el grupo se decidió por afrontar una antología de temática zombi dado el tirón comercial del género. Recuerdo que se establecieron varias normas, indispensables para optar a integrar esta colección, a saber:
-tenían que transcurrir en España y en el tiempo actual (ya veréis que hay algún relato que otro que se saltó, con el beneplácito del grupo, estas directrices),
-y que su extensión no fuese menor de dos mil palabras ni mayor de diez mil.

Todos los autores trabajamos en silencio durante meses y fuimos pasando los relatos a Pedro Escudero y Juan de Dios Garduño, quienes, como coordinadores, debían decidir qué relatos salvaban o cuáles condenaban. Luego, la selección se enviaría a la editorial. El resultado de la misma y de la exigencia establecida desde un principio queda a vuestro juicio.

Sin más, vayamos con la antología, relato a relato, y por orden:

"Disco Jack" es un relato de ritmo casi musical (en parte gracias a la repetición de la palabra "tiembla" al final de cada párrafo). Es un rap en toda regla, y como tal, un desfase total. Es intenso, duro. No dejará indeferente al lector. "Disco Jack nunca ha tenido amigos, a la muerte la mató, al Diablo lo enculó..." Con un sabio manejo de la narrativa, Manuel Mije consigue convertir a este personaje en un clásico de la literatura zombi. Al enfrentarte a sus párrafos, tiembla.

Pedro Escudero Zumel traslada la pandemi zombi en su relato "Severo en lo alto" a un pueblo pequeño de Valladolid. Cuando la vida era vida, Severo se antoja que fue un tipo algo desabrido, mal mirado por sus vecinos, aunque amado a hurtadillas por sus vecinas. Ahora resiste él solito en lo alto de la torre de la iglesia. Atrévete a acompañarle y a dejarte seducir por el estilo implacable de su autor.

Discau es un hombre que no tiene nada que perder, como no sea la bolsa de los patines, a la que se aferra como si en ello le fuese la vida. Huyendo de la epidemia zombi, se encierra en la Catedral de Málaga, pero no estará solo. Allí encontrará a un grupo de jóvenes. ¿Será capaz de esconder su secreto? Atrévete a leer "Dos pies izquierdos", original de Alejandro Castroguer.

En "La regla número siete", Fran y Evan han aprendido a sobrevivir juntos, ha minimixar los daños y a luchar codo con codo. Atraviesan el desierto almeriense sin rumbo fijo. Se detienen al entrar en uno de sus pueblos. Fran apuesta por visitar el supermercado mientras que Evan se decanta por ir a la gasolinera; uno desea provisiones y otro, unas chocolatinas por las que mataría. Carlos Sisí nos muestra una historia real como la vida misma y a dos personajes unidos (¿enfrentados?) por una misma causa: la supervivencia.

Martin Fish es un anciano que está de vueltas de todo y que sube a la azotea de su piso para ver morir el sol cada día, posiblemente con la idea de encontrar la fuerza necesaria para suicidarse con su Winchester. Pero de repente, algo llamará su atención, alguien necesitará de su ayuda. Juande Dios Garduño retatra en este "El viejo que cada día veía morir el sol desde su azotea" con habilidad a este solitario personaje y la agonía que le rodea.

Con "La Marca del Norte", su autor Pedro Escudero Zumel nos sitúa 15 años después del alzamiento de los muertos. Desde el campamento de Totana parte una tanqueta en busca de un arsenal supuestamnete olvidado. Luis Monforte y sus hombres se enfrentarán a numerosos peligros. El autor aporta con este relato una interesante vuelta de tuerca al género. La tensión no cede hasta el final.

Ricardo, Daniel, Juan y el narrador son cuatro chavales obsesionados con terminar la noche follando. Las bromas entre unos y otros se interrumpen cuando Juan hace una decalarción sorprendente. Como era de esperar despierta el interés del resto. Relato corto este "Follarse a una muerta" que se lee en un suspiro gracias a la fluidez de los diálogos elaborados por Juande Garduño Cuenca.

En "Esos pequeños detalles", Antonio y Eduardo viven juntos, el primero cuida del segundo. Sin atreverme a desvelar nada de la obra de Manuel Mije, decir que está escrito con la ternura y la delicadeza de una declaración de amor, de amistad. El autor consigue el más difícil entre lo difícil, que Eduardo nos llegue al corazón.

Con "Blanco muerte" Juan Ángel Laguna nos cuenta cómo Óscar accede al interior de la casa de Margarita, vecina aquejada del síndrome de Diógenes. Disfrazado con un chaquetón del Samur, pretende encontrar el dinero que la vieja haya podido esconder en algún rincón del inmueble. ¿Tendrá la tenacidad de Óscar su premio?

El primer día después del accidente aéreo de Palomares será el peor. ¿O no? Pasadas unas semanas se desvelará el verdadero horror que se esconde tras la operación Broken Arrow. En este "Vals for Debby" de Alejandro Castroguer, el doctor Carrión ha de salir a atender a un paciente a las afueras del pueblo.

Al narrador, un niño de siete años, le previene su hermano: "No temas al hombre del saco, teme lo que encontrarás luego, después de haberle visto". Y así sucederá: después de tener el fatal encuentro con el terror de sus pesadillas, se enfrentará a algo mucho peor. Juan Ángel Laguna consigue en "No temas al hombre del saco" que todo el relato desprenda un incierto aire de pesadilla.

En un principio Vanessa Benítez Jaime nos presenta en "Sangre cuajada de primera calidad" a la protagonista, Nara Vega, atrapada en el Hospital 12 de octubre. ¿Por qué ha llegado hasta allí, por qué todo el complejo está infectado de zombis? Varios días antes todo comienza con el encargo del señor Radge: Nara ha de encontrar a la hija de éste, Clara, desaparecida desde hace días. ¿Estará todo relacionado? ¿Quién es en realidad Nara Vega?

En ocasiones la mejor atalaya para observar la inmensidad de Sevilla es el nido de una cigüeña, más que nada por los que han resucitado. "Juan, el marinerito cantor" es un arma infalible contra ellos. Y no por eso tiene que ser la más grande. Un relato breve de Francisco Javier Sosa Garduño con un guiño de humor.

La tragedia a veces se viste de casualidad. Vanessa nunca imaginará lo que va a suceder cuando, por un pequeño accidente, suba hasta el Asilo de los Ángeles en busca de socorro. La acompañan su madre y una vecina. Ese comienzo de verano quedará para siempre en el recuerdo de Málaga. "Pegarse un tiro y mandar el retrato a Córdoba" es el único relato escrito a cuatro manos de la antología, obra de Vanessa Benítez Jaime y de Alejandro Castroguer.

Carmela y Antonio forman un matrimonio de largo recorrido. Echan de menos al tío Paco, que falleció hace un tiempo. Y la verdad es que ni siquiera las discusiones son lo mismo en casa. Un día el tío Paco regresará junto a ellos. Félix Morales Hidalgo consigue con su "Cuando nadie muera realmente" trasladar la pandemia zombie a una aldea, Valdezampoñas por más señas, y que nos pongamos de parte de Carmela.

En "Soledad" se nos cuenta el empeño de un superviviente por sobrevivir en la montaña, alejado de los grandes nucleos de población. ¿Qué necesidad tiene de cambiar su refugio por una vueota por Sevilla? Francisco Javier Franco dejará para el final la explicación.

Virginia Pérez de la Puente recrea escenas muy cruentas en esta "Cera negra". La tensión estallará al final, cuando todo quede claro. Apuntar cualquier otro dato de esta obra sería destripar su esencia. Hay que leerlo.

Un grupo de diez supervivientes sobreviven juntos, encerrados en una casa. La tensión se palpa en el ambiente, más que nada porque todos ocultan a los demás lo peor de su pasado. Luisfer Romero Calero nos cuenta en "Vainilla" cómo todo se viene abajo, incluso la esperanza de los más tenaces.

Alfredo Ruíz es un antiguo seminarista con una extraña pasión: permanecer en la frontera, donde se combate la infección de la resurreción a tiro limpio. Hasta que un día conoce a Lidia y todo cambia. Francisco Javier Franco nos brinda en "Tribulaciones de un seminarista enamorado"un toque de humor con este relato en verdad original. Después de su lectura veremos con ojos diferentes a los muertos vivientes.


Breve comentario:

De una notable calidad, la antología contiene verdaderos tesoros que degustarán todos aquellos seguidores del mundo de los muertos vivientes. Por destacar a algunos, señalaría de Manuel Mije "Esos pequeños detalles", más aún que "Disco Jack, mucho más efectista, pero de menor importancia literaria. Es este un relato que ahonda en la tragedia de quien ha resucitado y se ve abocado a una situación límite, a merced de los que aún viven.

Agradable sorpresas las de "Cuando nadie muera realmente" y "Sangre cuajada de primera calidad", de Félix Morales y Vanessa Benítez Jaime. En el primero, de claro sabor andaluz, Carmela se hace dueña de nuestro corazón hasta el punto de sentir y padecer con ella.
Es un personaje que se hace querer y del que desearíamos saber más. Algo similar sucede con Nara Vega, la protagonista del relato de Benítez Jaime. Ella y el relato cumplen algunos de los cánones de las historias detectivescas, con una sorpresa que permanece oculta durante buena parte de la obra.

Muy buenos también el relato de Pedro Escudero, el de "Severo en lo alto", y el de Juande Garduño, "Follarse a una muerta".

Cómo no, subrayar la solvencia y el saber hacer de dos autores como Carlos Sisí y Virginia Pérez de la Puente. Cualquier aficionado disfrutará con sus creaciones. Atentos al final de ambos.

Del relato que escribí a cuatro manos con Benítez Jaime, "Pegarse un tiro y mandar el retrato a Córdoba", decir que nos divertimos mucho escribiéndolo, tanto por los momentos en que coincidíamos como con las discusiones que tuvimos.

De los otros dos míos, "Vals for Debby" y "Dos pies izquierdos", poco que comentar, salvo que quedan al juicio de los lectores. Señalar si acaso que el personaje de Discau ("Dos pies izquierdos") es uno de los dos protagonistas de mi novela no publicada "El bailarín de claqué", que nada tiene que ver (dicho sea de paso) con el género Z. Si en alguna ocasión leéis, como crítica negativa, que ambos son muy literarios... que sepáis que para mí es un halago, porque con esta intención fueron escritos.

Espero que los lectores disfruten con la antología lo mismo que me he divertido escribiendo mis relatos y leyendo el de los compañeros.

4 comentarios:

  1. Magnífica reseña, completa hasta lo literariamente aceptable -sin spoilear- pero muy ilustrativa. Un saludo y buena suerte con el libro :)

    ResponderEliminar
  2. Si alguien critica tus relatos por ser muy literarios es que es un poco bobo, amigo mío, porque resulta una exquisitez leerte, cuando sea mayor quiero escribir igual de bien que tú, no me cansaré nunca de decirlo.

    Por supuesto que mi relato te haya resultado tan interesante como para destacarlo es un orgullo y un halago doble.

    Nos vemos mañana en la presentación de Sevilla.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Weiss, un placer tenerte por aquí.

    ResponderEliminar
  4. Fue un placer coincidir todos en Sevilla. Y sí, tu relato, Félix, me gustó mucho.

    ResponderEliminar