Blog personal de Alejandro Castroguer

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viernes, 29 de julio de 2011

Dos versiones de un mismo futuro


Título: Hagan sitio, hagan sitio
Título original: Make room, make room
Autor: Harry Harrison
Año: 1966
Páginas: 320 páginas
Editorial: Orbis Biblioteca de Ciencia Ficción
Encuadernación: Tapa blanda

Contraportada de la edición de Acervo: Lunes, 9 de agosto de 1999. El siglo está en sus postrimerías. Nueva York posee una población de 35 millones de seres humanos. Viven hacinados en las casas, en los cementerios de coches que en otro tiempo fueron aparcamientos, en los viejos barcos anclados a orillas del Hudson, en los depósitos militares cerrados hace tiempo... y algunos ni siquiera tienen un techo donde guarecerse y viven simplemente en las calles. El petróleo se ha agotado, los vegetales se están agotando, la carne es un artículo de súper lujo, la gente vive a base de galletas y sucedáneos extraídos del mar, el agua está racionada, y cualquier accidente puede romper este precario equilibrio. Y en Nueva York vive el policía Andrew Rusch, cuyo trabajo es investigar los crímenes que se producen diariamente en la ciudad, pero también cargar contra las muchedumbres que simplemente piden comida y agua.
Peor en ese miserable mundo, que puede ser el nuestro dentro de muy pocos años, en el que todo escasea excepto la necesidad, ni siquiera la policía tiene efectivos suficientes para llevar a cabo su trabajo.

Harry Harrison

Las diferencias con la película de la que hablaremos más tarde (Soylent Green o Cuando el destino nos alcance), son más que notables. Para empezar los personajes se llaman de forma diferente: aquí la pareja de amigos son Andrew Rusch y Solomon Khan. Ni siquiera el millonario asesinado se llama igual. La única que sí mantiene la misma identidad es Shril, aunque en este caso no es parte del mobiliario (como en la película) sino que mantiene una relación con el acaudalado estafador.

El escenario sí se puede decir que es idéntico: calles abarrotadas de gente, escaleras que sirven de improvisados catres, las largas colas en busca de agua, los desorbitantes precios por la comida y la imposiblidad de acceder a agua corriente (y mucho menos caliente), etc. Lo que pasa es que en la página setenta ya se sabe quién es el asesino y no hay mayor intriga. La novela se centra en la descripción de la vida de los personajes y los problemas que conlleva la superpoblación.

Es más, ni siquiera se habla de Soylent Green, esas galletas verdes energéticas que son la clave del film. De todas formas es una lectura más que recomendable.


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Título: Cuando el destino nos alcance
Título original: Soylent Green
Autor: Harry Harrison
Año: !966
Duración: 97 min.
Director: Richard Fleischer
Reparto: Charlton Heston. Erward G.Robinson, Joseph Cotten, Leigh Taylor Young...

Después de una instantáneas en que se advierte como el progreso ha terminado por agotar los recursos naturales y por superpoblar el mundo, aparece el título original de la obra (por mucho que sea tan poético la versión española de "Cuando el destino nos alcance"), "Soylent Green", que de seguida se nos revela como una suerte de galletas energéticas de color verde que se fabrican con el plancton de todos los mares de la Tierra, y cuyo día es el martes, jornada en que se reparte en reducidas cantidades a la población.

La película arranca en el año 2022, en la ciudad de New York, poblada por 40 millones de habitantes, y toma por base litareria la novela de Harry Harrison "¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!", publicada en el año 1966. Protagoniza el film el detective Thorn, de la brigada 14, encarnado por Charlton Heston, que a finales de los sesenta y principios de los setenta se especializó en el género apocalíptico con títulos como "El planeta de los simios" (1968), "Regreso al planeta de los simios" (1970) y "El último hombre vivo" (1971). Aparte de este actor de rostro de piedra y sonrisa casi de hiena, aparecen dos grandes clásicos: Joseph Cotten en el papel del millonario W.R.Simonson y Edward G.Robinson como Sol Roth, en el que sería su último papel (moriría dos meses después de acabar el rodaje, concretamente el 26 de enero de 1973).

Sol Roth es un octogenario que ayuda al detective Thorn en los casos que éste investiga. Todo marcha sobre ruedas hasta que se cruza en su camino la muerte del millonario Simonson. Desde aquí todo jugará en contra de ambos. Aparte de la intriga policiaca, el tema principal (y en el cual desembocará aquella) es la superpoblación de la Tierra, ejemplificada en la ciudad de New York; es por ello por lo que se aprecian en varias escenas las escaleras repletas de gente que duerme (Heston salta como puede por encima de los cuerpos), las calles infectadas de coches y contaminadas por un espeso humo de color ocre, colas interminables para recoger agua potable o las mismísimas galletas Soylent Green o iglesias que sirven de improvisados dormitorios a miles de pobres. En un instante de la película, Thorn afirma que si se da de baja dos días le despiden del trabajo, y que hay más de 20 millones de parados esperando su puesto. Es más, en un alarde de cinismo llega a comentar: "A mucha gente le gusta vivir".

E.G.Robinson en el último papel de su carrera

Tan escasos son los recursos que es el propio detective (C.Heston) quien se dedica a "confiscar" todo cuanto puede de la casa del millonario Simonson, fundamentalmente comida natural (tomates, frutas, carne de buey), circunstancia que da lugar a una escena en que comparte almuerzo frugal con Sol Roth (señalado con el "trío de los bolos" de W.A.Mozart). Son tan escasos los recursos naturales que se llega a pagar por un bote de mermelada de fresa 15o dólares y los que pueden permitirse el lujo de tener luz y agua corriente son unos afortunados.

Sin desvelar nada más, ni lo fundamental de la trama que arranca con el asesinato de Simonson, he de comentar que en el Hogar suenan compases del "Romeo y Julieta" de Tchaikovsky, de la "Sinfonía nº 6 Pastoral" de Beethoven y del "Peer Gynt" de Grieg.

Esperemos que nunca nos alcance este destino que presagia el título en español. Un clásico de la Ciencia Ficción.

8 comentarios:

  1. Excelente comparativa, si señor. Y muy buenas las referncias musicales ;D Me ha encantado.

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  2. Al menos parece que en lo básico se mantiene el paralelismo entre libro y película. Los actores muy buenos y si la música acompaña....
    Efectivamente excelente comparativa

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  3. A mí me decepcionó un poco la película, me dio la impresión de que el final estaba metido con calzador. Sin embargo tiene algunas escenas (como el almuerzo que comentas) muy poderosas. De Harry Harrison, me quedo sin duda con la serie de Bill, el héroe galáctico. Si no has leído esos libros te los recomiendo, a mí me arrancaron más de una carcajada.

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  4. A mí, pese a que es una adaptación muy libre, me gustó más la película que el libro. En realidad son dos buenas obras, cada una en su género.

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  5. Hmmm buscaré el libro, la peli me encantó, claro que sino hay soylent green... no sé yo, leeré primero y opinaré después.

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  6. Gracias Voro, garcias Jaime por estar siempre atentos al blog.

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  7. Pedro, conozco la serie pero no la he leído. A ver si encuentro algo por aquí en Málaga. Gracias.

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  8. Alcorze y Félix, es mucho más impactante la película. No en vano la novela roza el realismo y la dinámica de la misma es más pausada que la obra protagonizada por Ch.Heston.
    Un saludo a ambos.

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