Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

viernes, 29 de enero de 2010

2º Capítulo >> Crónicas de Guerra: Game Over

Viernes, 29 de enero de 2010, 16:15 de la tarde
Explanada de la Estación de Santa Justa, Sevilla



Convocados por el instinto, los zombies abarrotan la explanada de la Estación de Santa Justa. Sacrifican la individualidad en favor de la raza. Miles de brazos y una sola idea. Carne fresca, dos palabras que crecen como un tumor. Mientras tanto cada uno alimenta como puede la rata del estómago, unos con su propia rabia, otros con promesas inciertas. Pero como las ideas son poco nutritivas, ninguno consigue engañar al hambre. Así que no están dispuestos a aguantar más. Esta misma tarde caerá la Estación. Dentro les espera un verdadero banquete. Carne fresca.
Los hay que arengan a la multitud subidos sobre los cadáveres de los coches. Lanzan proclamas incendiarias, “¡muerte!”, los dos puños al cielo de Sevilla. Como la mecha de un explosivo la palabra recorre de una esquina a otra la explanada, todo un terremoto que se siente en los mismos huesos. Se repite en cada esquina, “¡muerte!”, como una contraseña que sumase esfuerzos y anulase voluntades.

Al otro lado de la ciudad, la tarde se extingue poniendo zancos a las sombras, la última luz del sol prendida en las nubes, empeñada en obrar el milagro, en hablar de esas otras tardes en que la vida del barrio se medía por el número de cañas servidas en las terrazas o por los juegos de los niños en los Jardines de la Buhaira.
El pasado es un montón de cascotes, una ruina que se antoja más antigua que la misma vida. El PASADO, el desastre de la Navidad de 2009. Lo primero fue la desinformación. O simplemente las noticias contradictorias. Se habló de un misterioso accidente en un submarino inglés en aguas gibraltareñas y también de un atentado terrorista que nadie se atrevió a precisar ni mucho menos a reivindicar. Demasiadas incógnitas. Fueron dos semanas en que, para sofocar el miedo de la población, el Ministerio de Sanidad negó el primer caso. La conclusión del informe forense apuntó una palabra, una mutación de la lepra. Por su parte el Ministerio del Interior, a través del señor Pérez Rubalcaba, proclamó tener controlada totalmente la situación. Una gran mentira.
En un primer momento los telediarios hablaron de los asesinatos de Hornachuelos, provincia de Córdoba. Los titulares señalaban su extremada violencia. Desde entonces ya nada fue igual.


Hay demasiados coches volcados, barricadas improvisadas con sacos de arena, contenedores en llamas y edificios calcinados como para desmentir la magnitud del drama. Sigo sin despertar de esta pesadilla.
Asomada discretamente a la ventana veo todo lo que ocurre ahí abajo. No quiero que nadie descubra mi refugio y perder lo poco que tengo.


Un golpe de mar, una ola de cuerpos cubiertos de sangre se abalanzan contra la puerta principal. Gritan. La rabia. Los alaridos estrellándose contra los edificios de los alrededores que tiemblan de miedo, igual que los cristales de la estación, que parecen a punto de ceder ante tanta hambre.
A lo lejos se escucha un helicóptero. Nada más sentirse el tableteo de las hélices los zombies se dispersan buscando refugio debajo de la gran marquesina de la entrada o tras el parapeto de un coche calcinado.
Una voz, la megafonía del helicóptero de la Policía Nacional, atrona desde el cielo. Las palabras duras, inflexibles:
-El lugar de encuentro, los Jardines de la Buhaira, frente al hotel. La infección tiene curación, sólo tienen que rendirse.
El helicóptero se aleja rumbo al centro, a lo lejos la figura de la Giralda.
De inmediato los zombies regresan a sus posiciones frente a la entrada. Manos que golpean con rabia los cristales de la entrada de la estación. La estructura tiembla toda entera. Garabatos de sangre sobre las puertas.

Al otro lado de la estación, quinientos metros en dirección noreste, se encuentra la parilla de las vías. Por calle Efeso llegan cientos de zombies armados con martillos, picos y palas, cruzan la Avenida Kansas City y suben al puente de Manuel del Valle. Desde ahí arriba la panorámica de las vías del tren es excelente. Espoleados por la multitud cada zombi levanta el brazo armado. Los ojos incendiados. De nuevo el HAMBRE. Los hay quienes aprovechando las heridas de los últimos bombardeos acceden a las vías, las líneas de acero a sus pies.
Contra la puerta principal se lanza una papelera. El simple hecho de que se vidrien los cristales duplica la fiereza de los brazos y el clamor de los gritos.
En ese mismo instante vuelve a oírse el tableteo de las hélices rodando por encima de los tejados. Otra vez los zombies han de buscar refugio. De todas formas siempre hay un despistado que queda a campo abierto, en mitad de la explanada, el miedo dentro de cada hueso, los colgajos de carne podrida temblando igual que sus manos. Desobedece las indicaciones de los demás para que se eche al suelo y cubra su cabeza con los brazos. Frente a frente el helicóptero y su pánico. Llega antes la sombra del helicóptero, deslizándose a toda velocidad por el suelo. Es el anticipo del vuelo rasante. Un ave de presa sobre Sevilla.
Por culpa de las hélices no se oye la detonación pero el zombie se retuerce como un mimo sin gracia. Gira torpemente la cabeza hacia un lado y luego hacia al otro, pero en realidad ya no ve nada. El proyectil le ha alcanzado en mitad de la frente, un túnel por donde le escapa la no-vida. Apenas las últimas fuerzas le permiten adelantar una pierna. Entonces el cuerpo cae desmadejado, como una marioneta a la que le cortaran los hilos.


He roto todos los espejos de la casa. Ya es suficiente castigo haber sido convocada por la Doble Muerte o repasar los costurones impúdicos de la autopsia bajo la ropa, como para además descubrir las llagas de la cara en la esquina de un espejo. Ni siquiera sé quién demonios soy. Sólo el nombre de una extraña como un exorcismo contra el olvido.


A lo lejos, donde la perspectiva termina juntando las vías, se distingue la figura de una locomotora del AVE. Avanza despacio, metro a metro, para permitir que un tanque Leopard 2A6E de la Brigada de Infantería Mecanizada “Guzmán el Bueno X” le abra paso. Como avanzadilla, un frente de soldados se acerca al puente.
Los zombies no se dejan impresionar, saben que tienen una posición privilegiada para impedir el paso del convoy. Incluso han empujado un autobús de la Tussam hasta la parte más alta del puente y amenazan con arrojarlo al vacío.
Desbaratando ese intento el primer disparo del tanque hace temblar toda la estructura del puente. Mientras en la explanada de delante de la estación alguien ha conseguido arrancar un coche y lo empotra contra la puerta principal. Saltan esquirlas de cristal sobre el techo como cuentas de un rosario de plata. Ahora sólo falta retirar el coche y acceder al interior.


Atravieso el salón sin mirar al suelo. Prefiero tropezar con los huesos antes que verlos. Me doy asco. A estas alturas todavía no sé quién soy. Únicamente el nombre de una extraña, desgranado cuenta a cuenta, un rosario,
Judith,
Judith,
Judith.
Escondida tras un jirón de cortina, me asomo de nuevo. Mientras observo el asalto a Santa Justa doy un par de tragos a una lata de raviolis, sin calentar, tomate y cuadrados de pasta contra el hambre. Lo peor de todo es que es la última. La despensa está vacía. La cuenta atrás ha terminado, Game Over. De modo que tendré que abandonar la casa y bajar a la calle. Contra mi voluntad.

(Originalmente el capítulo se publicó completo. Ahora es sólo un extracto a la espera de la publicación del libro.)

Zombis heridos: 107
Zombis retirados: 215
Carne devorada: 2450 kilos,
7210 huesos mondos (35 cadáveres)



60 comentarios:

  1. Escalofriante.

    Tengo una duda desde hace mucho. ¿Porqué los zombies sólo comen carne fresca? Las víctimas que se infectan, ¿Son aquellas que sóloreciben un mordisco? ¿Qué tanta podredumbre soporta un cuerpo para poderse seguir moviendo?

    ResponderEliminar
  2. En breve me tienes por aquí, coleguiilla. Para repartir palos y flores, ejeje ;)

    ResponderEliminar
  3. Errantus, gracias por ser la primera en leerme. Me halaga tu seguimiento y que pienses que es escalofriante.

    En cuanto a las preguntas que planteas:
    Lo de los zombies y la carne fresca es un convencionalismo que en la mayoría de los muertos vivientes de esta novela siguen a rajatabla. Pero esta tal Judith apura una lata de raviolis, ¿recuerdas?
    Las víctimas se convierten sólo cuando mueren (en el caso de que los hambrientos dejen algo que pueda resucitar). En otros casos de infectados sólo con morderlos.
    En cuanto a lo de que puedan o no resistir tal o cual actividad, yo me acerco más a Frankestein que nunca desfallecía.

    Gracias infinitas por el comentario y por ese enlace que subiste a tu blog "Naufragios en una taza de café".

    ResponderEliminar
  4. Te espero, Ángel, con la cota de malla (para los palos) y con un jarrón de agua (para las flores) jajaja.

    ResponderEliminar
  5. Sí,escalofriante y tremendo tu relato.Creo que escribes muy bien y que puedes tener mucho éxito con tu este tipo de literatura que está tan en boga.Genial el pasaje de la lata de raviolis de Judith.
    Seguiremos leyéndote.Te felicito.

    ResponderEliminar
  6. Gracias, Deveriá (Pilar). En la escritura de estos relatos / crónicas estoy poniendo TODO empeño. Que sean duros pero al mismo tiempo estén bien contados.

    Me alegra que te guste el detalle de la lata de raviolis, porque seguramente habrá a quien le disgustará. Pero es una manera de decir que, de alguna manera, esta Judith es algo diferente del resto. Esa era la idea al menos.

    Saludos desde Málaga.

    ResponderEliminar
  7. Alejandro, lo de la lata de raviolis no me pasó desapercibido. Fue lo que me llevó a plantear las demás preguntas. Otras dudas que me asaltan son: ¿Sólo los humanos se infectan? ¿Los zombies no devorarían a cualquier otro tipo de ser vivo en las proximidades?

    Y esto lo digo tras haber platicado con mi marido de un programa de supervivencia donde un marin se interna en una ciudad devastada por un terremoto y habla acerca de las ratas que asaltan a los supervivientes cuando el alimento normal queda fuera de su alcance. El documental mostraba al individuo entrando a los restos de una veterinaria y escogiendo una jaula de perros grande para pernoctar. La imagen de cámara nocturna mostraba hordas de ratas avalanzándose contra la jaula.

    ResponderEliminar
  8. He leído las entradas que tienes hasta ahora, tu historia me parece muy original y muy bien narrada, te felicito!!
    Veo que estás publicando por entregas, una a la semana, ¿no? Pues me alegro de pillar la historia ahora que acaba de empezar para seguirla cada viernes ^^

    ResponderEliminar
  9. Me gusta pero te anoto algunos deslices del teclado:
    + Cuando dices: "Por su parte el Ministro del Interior", debe poner "Por su parte el Ministerio del Interior

    + Cuando dices: "los asesinatos de Hornachelos",
    si no le han cambiado el nombre es Hornachuelos.

    + Cuando dices: "armados con martillos, bates de béisbol y picos" hombreee como imagen visual está bien, pero en Sevilla no abundan los bates de beisbol...
    + Cuando dices: "Saltan esquirla de cristal" son esquirlas puesto que es plural

    + Cuando dices: "Sobre las vías una nueva rabia, mucha más feroz" es mucho más feroz, no vayas a hacerle el juego a la ministra de igualdad.

    Felicidades me sigue gustando, aunque me ha parecido ver un salto entre cuando Judith dice que los de las batas recogen restos sobre el puente y sin embargo, luego hablas de que el tanque dispara sobre los que desde el puente amenazaban con arrojar el autobus.

    Felicidades. Te seguiré leyendo. ;)

    ResponderEliminar
  10. Errantus, bien es cierto que se comerían cualquier cosa viva, e incluso muerta, llámese cualquier tipo de animal. Pero en mis escenas todavía no se ha dado el caso.

    Lo que sí hago es tener en cuenta tu apunte por si me hace falta más adelante. Interesante aporte. Gracias.

    ResponderEliminar
  11. Pues sí, Irakolvenik, por ahora son semanales, y sólo hay subidas 2 crónicas / relatos.

    Aunque no descarto la posibilidad de subir una entrada extra en mitad de semana, por ej. los martes. Ya veremos.

    ResponderEliminar
  12. Sharly, agradezco tu lectura concienzuda. Son fallos de escribir tan aprisa como corren las musas, y luego leer lo que "hay en tu cabeza" y no en la pantalla.
    Arreglados todos esos deslices, incluído lo de los bates de béisbol.

    En cuanto a eso que apuntas del "salto" lo revisaré con detenimiento.

    Muchas gracias y un saludo. Ah, y ponte a cubierto que tú vives en Sevilla, si no me equivoco.

    ResponderEliminar
  13. Aunque me presento como Deprisa, ya sabes que soy Fer y aquí me tienes para lo que te haga falta. ;)

    De momento espero alguna entrada más, para poder comentar más ampliamente.

    Yo soy más del gusto gore, que haya pedazos de carne, carne en pedazos, que los zombies salpiquen líquido negruzco cuando mueren y las víctimas chorreen de rojo sangre cuando son mordidas.

    Nos leemos.

    Fer (ftemplar)

    ResponderEliminar
  14. Gracias por tus palabras. Espero que sigas leyéndome con el paso de los capítulos.

    En cuanto a lo del gore, diferimos de gustos en este aspecto. A mí no me agrada la violencia por la violencia, el festín de sangre sin más gusto que ésta, y sin más mérito que una escritura simplona. Prefiero ser más sugerente y embellecer el drama de las escenas con un lenguaje más elaborado.

    Aquí no creo que haya humanos que extraigan cuchillos del cuerpo de un zombie para hundirlo en su cabeza. Sería demasiado fácil escribir eso. Me gustan los retos. Habrá la sangre y la fiereza justa, dura y violenta hasta el extremo, pero para nada gratuita.

    Un saludo Fer, te espero por aquí, y gracias también por los comentarios en Somos Leyenda.

    ResponderEliminar
  15. Y yo contento con tu escritura. Ya digo que soy más de este gusto, pero reconozco que me llega tu manera de escribir. Que como dices es un reto de escritura y de lectura, y a mí me va la marcha y este tipo de retos al lector.

    Encantado como siempre.

    Fer

    ResponderEliminar
  16. Pues espero que sigas disfrutando con ella, FER. Ah, atento porque seguramente este MARTES 2 de Febrero habrá otra entrada/relato. Creo que voy a aumentar la frecuencia de escritura.

    Así podréis seguir la historia con más ritmo.

    ResponderEliminar
  17. Bien, esto va en crescendo. Yo sigo animándote a escribir más (hasta el doble de texto por relato), para obligarte así a explotar más aún los elementos.
    Además, me gusta que individualices, es una idea muy bien llevada para la narración y que espero que mantengas siempre que no haya nada mejor.
    Lo que en este relato, la ambientación se centra tanto en los zombis (aunque en su momento hace breves descripciones de los desperfectos) que da la impresión de que haga un solazo tremendo. Yo hubiera aprovechado mucho más en las descripciones ciertas cosas, me da que tú no eres mucho de describir y más de narrar la acción.

    ResponderEliminar
  18. Lo acabo de leer. Me gusta ese aspecto de crónica que le das, me parece que hace las descripciones más impactantes, tal vez en un estilo más subjetivo el efecto sería menor. También me ha gustado mucho la aparición de ese misterioso personaje llamado Judith, no es como el resto de zombies, ¿no es así? A mí me parece que es distinta y eso precisamente la hace interesante. ¿Habrá otro personaje como Judith en futuros capítulos?

    ResponderEliminar
  19. A eso que apuntas, Félix, tienes toda la razón, soy un autor de acción, en que mis personajes no tienen profundas reflexiones sino que actúan, y es por ello por lo que sabemos cómo son.
    Soy de la opinión que, en materia de escenarios, cuanto más se describe una cosa menos se ve. Porque si digo (por ej.) cadáveres de coches calcinados, creo que todos sabemos a que nos referimos. Puede que sea un defecto, pero mi estilo es así, más por convicción que por defecto. Pero podemos seguir hablándolo, Félix. Me gusta que el lector rellene ciertos huecos con su propia imaginación. No sé si me he explicado correctamente.

    Me agrada que la historia vaya en crescendo.
    Por cierto, os recuerdo que el próximo relato lo subiré el MARTES, de alguna manera atendiendo a la petición de Félix de dar más material. Así en una semana habrá dos crónicas.

    ResponderEliminar
  20. Claro que sí, Giancarlo, tiempo al tiempo, Judith no andará mucho tiempo sola. Ni que decir tiene que ella será la protagonista junto con el soldado de la primera entrada. Ya habrá tiempo de juntarlos, a ellos y a alguno otro.

    Por cierto, te recuerdo que el próximo relato lo subiré el MARTES. Así en esta semana habrá dos crónicas.

    Un saludo desde Málaga para Giancarlo, al otro lado del charco.

    ResponderEliminar
  21. ¡Enhorabuena! El nivel sigue siendo alto y mis expectativas como lector van en aumento. Ya estoy deseando leer la siguiente publicación.

    Querría agrdecerte especialmente tu cuidada prosa y tus poderosas imágenes y metáforas porque todo esto es una "rara avis" en el género de zombis donde a veces los textos no están tan trabajados como deberían.

    ¡Ánimo, pues, y a seguir escribiendo!

    ResponderEliminar
  22. Gracias, Mil noches. Recibo tu comentario con alegría. A veces es arriesgado contar la misma historia de siempre con otro estilo, pero es mi propuesta y creo que en general está gustando.

    ResponderEliminar
  23. Estupendo de verdad.

    Me encanta el tren o las estaciones de tren como escenario.

    Enhorabuena, que no decaiga.

    ResponderEliminar
  24. Gracias, Oriafontan. Espero mantener el nivel en el tercer capítulo. En ello estoy. Un saludo.

    ResponderEliminar
  25. Bueno pues leido.

    Decirte que me gustó más si cabe que el anterior, y que el texto se presenta bastante más cuidado, nada puedo decirte más allá más allá de los gustos personales.

    Veo que te animaste a meter armas y darles más posibilidades. Como ya te dije me agrada la idea.
    Decirte que el personaje de Judith es lo que más me gustó, me agrada más ese lado humano y el enfretamiento con la enfermedad que tanta casquería, y me despertó mucha curiosidad lo de la ambulancia.

    Felicidades la cosa marcha, y marcha bien.

    Nos vemos en la próxima entrada.

    ResponderEliminar
  26. Pues ese era uno de los retos, conseguir que el nivel no decayese con respecto a la primera entrada.

    Como todo tiene su tiempo, Ángel, eso que apuntaste de ciertos detalles humanos en los zombies lo dejaba para este personaje de Judith, que dará mucho cuerda. Ah, y veo que ha gustado la intriga de la ambulancia. Todo está por desenredar. Seguiré esforzándome.

    Recuerda Ángel, que la próxima entrada será este Martes 2 de febrero. Gracias por tu lectura.

    ResponderEliminar
  27. Este segundo relato me ha gustado más si cabe que el primero, por el personaje de Judith que parece muy interesante (apunta algún rasgo diferente del resto de zombies) y por la intriga de la ambulancia.
    Así que espero esa próxima entrada. Estaré atenta.

    ResponderEliminar
  28. Gracias Vanessa, creo que la intriga puede mantenerse en muchos capítulos. Ah, recuerda que la próxima entrada es este MARTES 2 de febrero. Un saludo.

    ResponderEliminar
  29. Os pido ayuda a todos los lectores y seguidores:

    ¿Qué nombre le pondriais al soldado del 1er. relato? Si recordáis no aparecía. Y para futuras entregas (en la 5ª volverá a aparecer) me haría falta un nombre.

    Así que animaros. Preferiblemente nombres castellanos. Recibid un cordial saludo de vuestro amigo, Alejandro.

    ResponderEliminar
  30. ¿Por qué no le llamas Angel? No por Palabras que me cae muy bien. Sería una especie de contradicción, para los vivos los no-muertos son una encarnación del mal. Llamarse Angel sería una especie de "broma negra".

    No le vayas a poner Jose Luis (no sea que la policía piense que te metes con el Gobierno). ;)

    ResponderEliminar
  31. Lo que pasa, Sharly (es estupenda tu argumentación) es que la protagonista del 2º relato dice llamarse Judith, pero si lees justo debajo del título del blog, verás que el 4º capítulo se llamará "De cómo Judith se llamaba Angélica".
    Así que va a haber muchos ángeles.

    Acepto más propuestas, Sharly y resto de lectores.

    ResponderEliminar
  32. Hola Alejandro, me está gustando cada vez más, me encanta el aura misteriosa que has introducido en el relato, como el nuevo personaje y los "coleccionistas" de bata blanca, y estoy de acuerdo con Mil Noches ,se aprecia que el relato está muy bien trabajado, y me ha gustado en especial el desmembramiento del escarabajo : pobre joven jajaja.
    Sigue así.!!

    ResponderEliminar
  33. Muy bueno, Alejandro. Creo que los escenarios están muy conseguidos, y a mi parecer, ciertos detalles que han particularizado a tus zombies son también oportunos y le dan un aire original. Creo que el relato es intenso, y me deja intrigado lo de la ambulancia.
    Buena tensión, te felicito.

    ResponderEliminar
  34. A.Carro, de eso trataba, crear más intriga y suspense en esta entrada. La primera fue más terrible, ésta quizá lo es menos, pero más sugerente.

    Aunque creo que, como apuntas, el apisodio del escarabajo se las trae.

    Gracias por tu tiempo.

    ResponderEliminar
  35. Hombre, Sergio, me alegra que sigas con la lectura de esta Doble Muerte. Gracias por los halagos. En mi intención está el que no decaiga ni el interés ni la calidad.

    Ah, si miras arriba, debajo del título, donde se anuncian próximas entregas, verás que hay anunciado YA un relato con los batas blancas.

    Buenas noches al escritor del alma impresa. Buenas noches, Sergio.

    ResponderEliminar
  36. Antes de que se me olvide. Esta mañana tuve una grata alegría.

    Víctor Conde, el autor de "Naturaleza Muerta" o "El teatro secreto", finalista del Premio Minotauro 2004 por su novela "Mystes", ha comentado "La Guerra de la Doble Muerte" en su blog:
    http://victorconde2000.wordpress.com/2009/09/09/naturaleza-muerta-entre-los-10-mas-vendidos/#comment-123

    << Por cierto, acabo de entrar en una novela-blog de Alejandro Castroguer sobre el tema zombie (http://www.facebook.com/l/0a61e;guerradoblemuerte.blogspot.com/) y me ha gustado cómo hace uso del lenguaje poético para presentar un escenario tan terrorífico. Me ha recordado en ciertos aspectos a mi novela. Adelante, Alejandro.

    Comentario por victorconde2000 — Enero 31, 2010 >>

    GRACIAS Víctor por el apoyo y por dejarme subir tu comentario a mi Blog.

    ResponderEliminar
  37. El problema de ayudarte a darle un nombre es que no sabemos el rol que quieres que ese personaje juegue en la novela.
    Puesto que ya tenemos a Angelica, él podría ser... Salvador (volviendo a hacer un juego de humor negro) o Mariano (si quieres que los socialistas estén felices)

    ResponderEliminar
  38. Hombre, Salvador sí me parece una buena idea. La anoto, puede quedar irónico. También tengo por ahí la posibilidad de Gabriel, en lugar de la que propusiste, Ángel.

    Ya te iré contando, Sharly. Muchas gracias por la colaboración.

    ResponderEliminar
  39. Yo voto por Fernando, lector ávido de este género y santo varón donde los haya. ;)

    Fer

    ResponderEliminar
  40. Bueno, Deprisa, lo anoto. Por ahora tengo 3 posibilidades:
    -Salvador
    -Gabriel
    -Fernando.

    Hasta que aparezca de nuevo en la "Crónicas de Guerra (IV)", el martes 9 de febrero, hay tiempo para pensárselo.

    ResponderEliminar
  41. Ostia, está muy bien. Mira que a mí lo de los zombies no me atrae, pero esta mezcla sí. (Un Leopard, buen detalle, uno de los mejores del mundo).
    Literatura directa, muy directa, combinada con retazos más líricos. Funciona. Acción, descripción. La escena del puente, bien. La mujer es su escondite, angustia. Y la visión de los zombies como un todo organizado, pensante, le da más fuerza.
    Felicidades por la historia.

    ResponderEliminar
  42. Gracias Igor, celebro que te guste. Recuerda que esta misma tarde, a las 17:00, subo el tercer relato. Ojalá puedas leerlo y comentarlo. Estaré esperando tus palabras.

    Por cierto, no eres seguidor del Blog. Te invito a ello, y a que hables a tus contactos de mi propuesta en el género zombie.

    Saludos y gracias.

    ResponderEliminar
  43. Alejandro, preguntabas qué nombre ponerle al soldado cobarde del primer capítulo. El que me parece más indicado es Salvador, pues haría un fuerte contraste con la ausencia de valentía del soldado.

    Un saludo. Ya cometaré el capítulo 3.

    ResponderEliminar
  44. Vanessa, anoto ese Salvador. La verdad es que es cierto eso que apuntas. Buen apunte.

    ResponderEliminar
  45. Hola Alejandro, por fin terminé el segundo capítulo y vaya sorpresa son esa Judith!, yo también creo que ella tendrá un desenvolvimiento diferente a los demás zombies (será vegetariana?) je, y haciendo alarde del género que gusto que sea una fémina.. Por otro lado sorprendente el paseo por las calles de Sevilla, aunque no conozco me has llevado por toda la ruta, otra sorpresa el nombre de las armas, camiones y el famoso Leopard 2AGE, tremendo tanque!!, todo real!, así como el nombre del Sr. Pérez Rubalcaba. Genial Relato Alejandro adelante que ya quiero saber la suerte de Judith.. un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  46. Gracias a ti por tu apasionamiento. Cierto es que Judith será pieza clave en el curso de la trama. Y claro, hay que tratan de dar verosimilitud a un escenario en una situación ya de por sí poco verosimil.

    Te espero en las próximas entradas. Un saludo.

    ResponderEliminar
  47. Es para mi una novedad, que imaginación,además está prosado con delicadeza,por ahora me gusta, seguiré leyendo

    ResponderEliminar
  48. Anónimo (¿baruya?), gracias por tus palabras y por la lectura. Un saludo.

    ResponderEliminar
  49. Bueno, bueno, de nuevo hay tanto ya dicho que me siento con poco que añadir salvo que me sigue gustando. Así pues, seguiré leyendo.

    ResponderEliminar
  50. Gracias, Félix, estaré atento a tus lecturas y comentarios. Un placer.

    ResponderEliminar
  51. Esta segunda entrega me ha gustad tanto o más que la primera, seguiré por aquí.

    ResponderEliminar
  52. Gracias, Nogales, espero tus comentarios pacientemente. No hay prisa. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  53. "Un golpe de mar, una ola de cuerpos cubiertos de sangre se abalanzan contra la puerta principal. Gritan. La rabia. Los alaridos estrellándose contra los edificios de los alrededores que tiemblan de miedo, igual que los cristales de la estación, que parecen a punto de ceder ante tanta hambre."

    Esta entrada tiene unos toques poéticos, me parece, como el texto puesto arriba, para mí le da un toque especial al relato, más agradable de leer.
    Así que los Zombis comen otras cosas.
    ¿Hay barrios ocupados por zombis y otros por humanos?, ¿cómo está la distribución de las fuerzas?
    Bien eso de mezclar las 2 historias.

    ResponderEliminar
  54. Gracias, Jaraco. El cierto tono poético es algo buscado para aligerar en parte la violencia.

    Los zombies comen lo que pueden. Y la ciudad está siendo reconquistada por el ejército de los vivos, y hay zombies que luchan y otros que huyen.

    Gracias de nuevo.

    ResponderEliminar
  55. La verdad es que lo trazas todo a un ritmo tenso y feroz. Hay de todo. Combinas la trasparencia de los asaltos de esas multitudes con lo oculto de ese elemento de intriga, como ya te han comentado respecto a las batas blancas.
    Esa Judith es el contrapunto de la masa al individuo. Lo de la masa es un poco excesivo.
    No me siento cómodo en este género, la verdad. Por otra parte, qué puedo decir sino coincidir con todas las opiniones: que está fenomenal. El asalto al bar me ha parecido angustioso. Como en una de esas películas en que estás comiéndote las uñas. Quizá el deslumbramiento por esas escenas me haya ofuscado la atención hacia Judith a la que no he entendido, hasta una segunda lectura. También quería elogiarte la distancia en estilo entre las escenas contadas con letra redonda y las en cursiva que va más allá de la diferencia entre contar desde un narrador y hacerlo desde primera persona.

    ResponderEliminar
  56. Gracias dafd por tan interesante comentario. Esa dualidad entre la masa y Judith y entre la primera persona y la tercera es intencionada. Así que habla en favor de tu lectura.

    Lo que me hablas de Judith lo miraré, por si le hace falta algo más de detalle.

    Lo dicho, GRACIAS.

    ResponderEliminar
  57. No, no, por favor. No mires nada de nada. Tardé en cogerlo por lentitud crónica. Como ves. Todos o casi todos lo captaron inmediatamente.

    ResponderEliminar
  58. Ok, tengo en cuenta todos los comentarios. Lo apunto y ya los estudio. En realidad, este Blog no deja de ser una primera versión de lo que será en el futuro la novela, espero que en papel. Gracias, dafd.

    ResponderEliminar
  59. hola Alejandro, ya he leido los dos primeros extractos de lo que será tu libro, y me han gustado mucho. Le das la vuelta completamente a lo que ya estábamos acostumbrados en la temática zombie! Me gusta que les des "vidilla" a los zombies, que no sean simples monigotes que se arrastran para comer, sino que los dotas de inteligencia, pensamientos y sentimientos, algo que va a ponerles a los vivos las cosas más difíciles aún. Luchando con zombies inteligentes no hay escapatoria. Estamos perdidos!! ¿Para cuándo el libro? Saludos, felicidades!

    ResponderEliminar
  60. Elena Luisa, gracias por tus palabras.

    Antes de que sigas leyendo más en el blog, te diré que ya es una realidad como libro. Si entras en esta página lo verás:
    http://editorialalmuzara.com/editorial.php?idioma=1&libro=586

    Se puede conseguir fácil en casi cualquier librería. Gracias.

    ResponderEliminar