Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Se cumplen 30 años del estreno en España del "San Francisco de Asís" de Messiaen



Hoy, 30 de septiembre de 2016 se cumplen exactamente TREINTA AÑOS del estreno en España (aunque en versión de concierto y con algunos cortes) de la magna ópera de Olivier Messiaen "San Francisco de Asís".

Esto decía Pedro González Mira en su artículo para la Revista Ritmo en el nº 843 de Julio-Agosto de 2011 con motivo del estreno, ya sí en versión escénica, de la ópera franciscana:
http://www.forumclasico.es/RevistaRITMO/Enportada/tabid/167/ID/503/San-Francisco-de-Asis-de-Messiaen-en-el-Teatro-Real.aspx
"...estreno de la versión de concierto en aquel memorable Festival de Otoño, ahora, como mímimo, tendríamos que pronuciar las mismas a favor del actual director musical del Teatro Real. En esta misma sala –pero en su versión mutilada– se estrenó San Francisco de Asís, el 30 de septiembre (de 1986)." Añadía una breve reseña respecto de la versión que se pudo escuchar aquel día: "Philippe Roillon fue San Francisco; una maravillosa María Orán, el ángel; John Gilmore, el leproso, y un jovencísimo Kent Nagano dirigió al Coro y la Orquesta de la Radio de Holanda. Y más de un avezado crítico –antes de escuchar– se apresuró a decir que aquello no tenía interés, que vaya, que qué gasto inútil. Consiguieron, lamentablemente, el propósito de sus “precríticas”: el público aguantó un acto escasamente, aplaudiendo cortésmente tras él y desapareciendo de la sala. Pero los que nos quedamos hasta el final nos encontramos con una descomunal y maravillosa sorpresa: Messiaen estaba allí y salió a saludar al público. Fue especialmente emocionante."

El sello KRO editó en su día una grabación con los mismos intérpretes, tomada 2 días antes, o sea, el 28 de septiembre de 1986, en el Muziekcentrum Vredenburg, Utrecht.


domingo, 25 de septiembre de 2016

El libro de Arséniev: Dersu Uzala

Portada de la novela en la edición de Akal
Título: Derzu Uzala
Autor: Vladímir Arséniev
Año: 1923
Páginas: 351
Editorial: Colección Gaceta Grandes novelas


Sinopsis (tomada de la web de la Casa del Libro): Vladímir Arséniev rememora en este libro las aventuras y amistad que compartió con Dersú Uzalá, un nativo del Lejano Oriente ruso que fortuitamente encontró en una de sus expediciones por la taiga. Un peculiar estilo narrativo, tan sencillo como lleno de humanidad y rigor científico, es tal vez el secreto del éxito de la obra de este escritor-explorador ruso, absolutamente maravillado por la imponente naturaleza de los confines de su gigantesco país. Sin trampas literarias y con apenas un par de datos biográficos inventados, Dersú es presentado como la sabia personificación del entorno, en tanto que el capitán Arséniev es la involuntaria punta de lanza de la amenaza a esos ecosistemas que tanto admira. El lector comprobará que un siglo después del encuentro entre Arséniev y Dersú, el avance del progreso humano sigue haciendo mella en un medio ambiente que, en este libro, es también uno de los hilos conductores de la narración.

El auténtico Dersu Uzala

Así describe el cartógrafo Vladímir Arséniev a su amigo Dersu Uzala, cazador mongol. Acaba de tener lugar el primer encuentro entre ellos, y así lo dejó retratado en palabras para la posteridad:  
"El individuo estaba vestido con una chaqueta y un calzón de piel de reno curtido. Iba cubierto con una especie de venda y calzaba untas. Llevaba un gran zurrón a la espalda y en las manos una especie de tridente, o bieldo, que le servía como soporte, y una carabina tan larga como pasada de moda. (...) Aparentaba alrededor de cuarenta y cinco años. Más bien pequeño y robusto, tenía pronunciado tipo indígena: los pómulos salientes, la nariz pequeña, los ojos bien característicos, con el pliegue mongol en los párpados, y la boca ancha. (...) Tenía las manos endurecidas y arañadas. Otros rasguños, aún más profundos, marcaban su rostro: uno en la frente y otro en la mejilla, cerca de la oreja."

Ya en los primeros capítulos, Dersu se define por cómo se comporta respecto de los demás. Habla lo justo, el resto lo deja a sus manos y a la firmeza de sus acciones. Un ejemplo es este fragmento donde el cazador mongol, al abandonar un refugio, se preocupa en serio por los futuros visitantes del mismo y obra en consecuencia: 
"Dersu había partido leña y recogido cortezas de árbol, depositándolo todo dentro de la barraca. Me imaginé que quería incendiarla y creí mi deber disuardirlo de este capricho. Por toda respuesta, él me reclamó una pizca de sal y un puñado de arroz. (...) Envolvió cuidadosamente entre las cortzas algunos fósforos, puso la sal y el arroz en otro pedazo de corteza y suspendió los dos paquetes de un muro interior de la barraca. 
—Entonces, ¿cuentas con volver por aquí? —le pregunté.
Como me contestó con un gesto negativo de la cabeza, le pregunté para quién dejaba el arroz, la sal y las cerillas.
—Algún otro va a llegar hasta aquí —respondió—. Verá esta barraca y se sentirá feliz de encontrar madera seca, cerillas y algo que comer para no morirse.
Me sentí profundamente conmovido."

Dersu, el principal paisaje de cuantos paisajes dibuja Arséniev con su prosa. Sin olvidar la verdadera importancia que el cartógrafo concede a cada una de las descripciones de montañas, valles, ríos, lagos, es el cazador mongol el verdadero corazón de estas memorias. Dersu, ese cazador que considera "hombres" a los jabalíes, a los pájaros, a todos los animales. Dersu, el que considera al Sol como el "hombre" principal". Dersu, el salvador de Arséniev cuando se cierne sobre ellos una tormenta de nieve sobre el lago Janka. Dersu, el que respeta con veneración a Amba, el tigre. Dersu, el que se enfada cuando, quienes le acompañan, arrojan los despojos de un almuerzo o cena al fuego.

El respeto y comprensión que Dersu Uzala siente por la naturaleza es de admirar: una de las enseñanzas que se desprenden de este libro. La otra sería la fuerza inquebrantable de la amistad; y es que, en muy poco tiempo, el cartógrafo y el cazador se vuelven insperables cada vez que coinciden en una expedición. 

Entre otros momentos destacables del libro, he de subrayar el instante en que Arseniev revela los secretos y describe la caverna de Mokruchine; o ese otro en que, sin el auxilio de los guías, el cartógrafo se pierde en las inmediaciones de la bahía de Snata Olga. Fascinación y miedo a partes iguales.

En definitiva, una marvailla que degustar cómodamente sentado en casa. Otra vida es posible, tal y como demuestra Dersu Uzala con sus acciones; otras lecturas son necesarias, tal y como se desprende de las memorias de Arseniev. 

sábado, 24 de septiembre de 2016

Me he convertido en el paraíso


Anónimo encontrado en un papiro egipcio: 

“Me escindiste y me abriste el corazón de par en par, y me colmaste de amor. Derramaste tu espíritu en el mío. Te conocí igual que me he conocido a mí mismo. Mis ojos están radiantes con tu luz. Mis oídos se deleitan con tu música. Mi nariz se llena de tu fragancia. Mi rostro se cubre con tu rocío. Has hecho que vea todo brillar. Has conseguido que lo vea todo como algo nuevo. Me has concedido la calma perfecta y me he convertido en el paraíso. Y al haberme convertido en el paraíso, mi alma se ha curado.”
 

sábado, 17 de septiembre de 2016

La maleta de Jesús

Os dejo otra nueva entrada del diario que estoy escribiendo y que será publicado en un futuro muy lejano. 




Las frases y ocurrencias de Ina sorprenden, desconciertan a su padre. Así que es normal que Replicante haga bola con ellas y sea incapaz de olvidarlas. La última ha sido la siguiente:

—Papá, Jesús no murió en la cruz, sólo trabajó mucho.

—¿A qué te refieres? —se interesa Replicante.

—Jesús se compró una maleta.

—¿Y por qué se compró una maleta?

—No lo sé, papá.
 

lunes, 12 de septiembre de 2016

El tapiz invisible, de Fernández Madrigal


Título: El tapiz invisible
Autor: Juan Antonio Fernández Madrigal
Año: 2016
Páginas: 393
Editorial: El transbordador


Sinopsis (extractada de la web de la editorial El transbordador): Una tribu sobrevive en el desierto migrando periódicamente en la única dirección permitida, que fue definida por mitos preservados durante generaciones. Al mismo tiempo, en otro mundo muy distinto, amos y esclavos tampoco encuentran muchas direcciones en las que evolucionar, atrapados por sus interdependencias, los restos de una tecnología que no comprenden, la omnipresente hierma venenosa y una geografía tan reducida como impenetrable. Ambas sociedades se enfrentan a las mismas preguntas: ¿cuánto tiempo pueden mantenerse inmovilizadas entre esos límites infranqueables, no sólo físicos? ¿A quién puede ocurrírsele siquiera romperlos?
Fernández Madrigal en la presentación de la novela en Málaga

 

Pilar Márquez, responsable editorial de El Transbordador, manifiesta que tras la lectura de la novela "tuve la sensación de tener en mis manos un trabajo realmente muy bien hecho, una obra compleja escondida tras un velo de aparente sencillez, llena de capas y matices, escrita por alguien que, por fuerza, debía tener un mundo interior tremendamente complejo y rico" . Y es que Fernández Madrigal juega en esta novela a ser arquitecto de un mundo único, único no por diferente sino porque es intrínsecamente suyo, por mucho que haya confesado la influencia que en su narrativa ha tenido la obra de Ursula K. Le Guin. 

El autor de "Fragmentos de burbuja" cincela los detalles y con ellos, a los personajes de los distintos mundos que conforman este tapiz, tapiz donde encontramos ante todo muy buena materia prima: a Eyla y Nemu, buscadores de agua e hijos del desierto. A Caanu, jefe de los hijos del desierto, y a Kaemu, su vástago. A Núe, anciano hijo del viento. A la hierba de Hunwo y a los niños que detectan antes que nadie que aquélla se está marchitando. A la ciudad de Aldia con su Círculo Norte iluminado por antorchas rojizas, y el Círculo Noche con sus antorchas verdosas y amarillentas.
 

En él también tenemos la casta de los uremos y los altenos, y unos collares con que los primeros detentan un extraño poder mental sobre los segundos. A Aren, señor de Aldia, y a su servidor deforme, Hso. A Emiah, hijo mayor de Hso. A la Hermandad, organización clandestina de los altenos que propugna acabar con el poder de los collares. A la Ciudad Nido, donde viven las mujeres uremas rodeadas de castrados. A personajes que sueñan con otros personajes, como si estuviesen predestinados a encontrarse.
 

Hallamos igualmente una fauna que cobra especial importancia en cada una de las hiladas del tapiz: la libélula oro, el grillo espejo, el pájaro alba… La búsqueda del primer asentamiento de la tribu de los hijos del desierto, del Origen. Un dibujo que ha de entregarse al Espíritu de Hunwo. La Mina, sus extraños artefactos y la Esfinge.
 

Fernández Madrigal, como queda claro, juega en esta novela a ser arquitecto y se regodea en ello. Amén de en las distintas tramas, que no desvelaré hacia dónde conducen para evitar spoilers, la verdadera fuerza de esta obra estriba en el mundo inventado, las razas, la naturaleza, las castas, las luchas entre unos y otros. Hace años el autor ya definió así su novela: “se trata de un libro coral, el que tiene más personajes de todos cuantos he escrito, menor preocupación por el estilo y sí mucha por engarzar una historia de crecimiento y madurez en diversos mundos realmente distintos”. Y habló de sus preferencias como escritor: “los mundos pequeños (autocontenidos), las relaciones personales, el papel de la naturaleza como un personaje más…”.

Respecto del impacto que esta novela causó en los responsables de El Transbordador, Pilar Márquez refiere que "una vez finalizada la primera lectura decidí que quería que «El Tapiz Invisible» formase parte del catálogo de nuestra editorial. Buscábamos la obra que nos cautivase para inaugurar nuestras publicaciones de fantasía, y tuvimos muy claro que esa obra era «El Tapiz Invisible», que cabalga entre la fantasía y la ciencia ficción. Era la mixtura idónea." Y añade: "para mí personalmente es un orgullo contar con la confianza de Juan Antonio a nivel editorial y personal, tanto por su calidad indiscutible como escritor como, sobre todo, por su calidad humana."
 
Tal y como reza en la web de la editorial: "esta novela relacionada con la Saga de las Víboras de las Formas, pero que puede leerse de forma completamente independiente, la ciencia-ficción suave le sirve al autor como herramienta para explorar el ansia de poder, las dependencias de la humanidad con los ecosistemas que habita, el potencial de los seres más humildes y, en fin, uno de los verdaderos límites que nos impone la realidad: la imposibilidad de cambiar la dirección de la flecha del tiempo."

A modo de colofón, destacar asimismo que la edición de El Transbordador, en cuanto a corrección, maquetación y cuidado de los detalles, es impecable; y que cuenta con prólogo de Gabriella Campbell. A medio camino entre la novela de fantasía y la ciencia ficción, “El tapiz invisible” encantará a los buenos aficionados al género. 

domingo, 11 de septiembre de 2016

Hoy, hace un año, GLENN ganó el Premio Jaén de Novela

Ya hace un año. Sucedió un viernes 11 de septiembre de 2015. 

Aún recuerdo la emoción cuando caí en la cuenta: la llamada telefónica que estaba atendiendo no era otra que la del Presidente de la Fundación Caja Granada. En ella, éste me dio a conocer el fallo del Premio Jaén: mi novela GLENN había resultado ganadora. 

Rememoro ahora la explosión interior de alegría, la satisfacción infinita del trabajo bien hecho. Y el recuerdo inmediato para aquellas personas que por cosas de la vida no podían compartir conmigo ese instante de plenitud. Alegría y pena, todo dentro de uno, y en tal cantidad, que apenas sabía qué hacer. Evidentemente, lo primero fue telefonear a mi esposa y a mis padres. Y luego atender a los amigos que, habiéndose enterado, quisieron felicitarme.

Gracias a todos cuantos confiaron en mí. De corazón.





miércoles, 7 de septiembre de 2016

Las tristes apariencias



Os dejo este fragmento más que significativo de "La ley del amor", de Vicent Guillem:

"La esclavitud formal es ilegal en todos los países, pero prácticamente toda la humanidad se rige bajo un sistema económico y político que tolera y alienta la explotación y el abuso del ser humano de una forma tan semejante a la esclavitud formal que se confunde con ella. Muchos países esconden bajo una apariencia de democracia gobiernos que fingen servir al pueblo pero que en realidad se sirven del pueblo para satisfacer propósitos egoístas, o que aparentan querer la paz pero que fomentan la guerra y la justifican para que parezca que es la única opción para resolver los conflictos, cuando en realidad nunca buscaron otra opción."