Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

domingo, 22 de abril de 2018

Júpiter en música

Jean-Baptiste-Antoine Forqueray (1699- 1782): "Júpiter". Interpreta Maurycy Raczyński.


sábado, 21 de abril de 2018

Despertad, compañeras


Dejad de soñar con los ojos abiertos, compañeras. Ese hombre no es Dios, tampoco un sindicalista merino, por mucho que nos regale casa y comida. La prueba de lo que os digo es el silencio de nuestros corderos cuando, según dice, se los lleva de paseo. Despertad y reconoceréis en sus manos a nuestro dueño, y en sus ojos las treinta monedas de plata de Judas Iscariote. Dejad de soñar, compañeras, nos quedan contados los balidos.

Dolly

martes, 17 de abril de 2018

Vanidad de segundo grado

Os dejo este extracto de "La escoba del sistema" de David Foster Wallace, editada en español por Pálido Fuego, donde se explica qué demonios es la vanidad de segundo grado:

"¿Vanidad de segundo grado? (...) ¿Qué es eso?
—Una persona vanidosa de segundo grado es ante todo una persona vanidosa. (...) Una persona vanidosa de segundo grado es una persona vanidosa que también se envanece de aparentar una completa ausencia de vanidad. Que tiene un miedo tremendo a que otras personas la perciban como vanidosa. Una persona vanidosa de segundo grado se dará por enterada de los chistes con retraso para parecer rara y encantadora, pero negará que se dé por enterada de los chistes con retraso. O quizá incluso intentará dar la impresión de que no le parecen divertidos en absoluto. (...) Una persona vanidosa de segundo grado estará lavándose las manos en un baño público y será incapaz de resistir la tentación de contemplarse en el espejo, de escrutrarse a sí misma, aunque fingirá colocarse unas lentillas o sacarse algo del ojo."
 

lunes, 9 de abril de 2018

Epifanía



Os dejo un poema, reflexión, yo qué sé... que podría en un futuro formar parte de un volumen llamado "Maldiciones áulicas". Es muy breve y se llama...

Epifanía

He visto. He comprendido.
Hasta ahora he caminado
gracias al amor de mis dos mujeres.
Con su ayuda me doy a luz.
En breve seré por primera vez
quien nunca debí dejar de ser.
Alargada sombra de hormiga.

domingo, 8 de abril de 2018

Anonymus for the voiceless en Málaga


Hay poco que añadir a lo que ya gritan, en silencio, las imágenes. Silencio, el de los voluntarios vestidos de negro. Silencio, el de los vídeos que mostraban la crueldad de los criaderos industriales y los mataderos españoles. Palabras, la de las muchas conversaciones cruzadas con el numeroso público que se acercó, interesado por el tema. VERDAD, la que Es porque mientras cierras los ojos o miras a otro lado, abres la boca. 

Anonymus for the voiceless en la Plaza de la Constitución: 7 / IV / 2018.


Distrubución de Anonymus for the voiceless en España: 


sábado, 7 de abril de 2018

Más de lo mismo



Érase una vez un circo de animales regentado por monstruos, que vivían del dinero de otros monstruos que pagaban por aplaudir la esclavitud de los animales. Todo muy monstruosamente humano... pero ya se sabe que los monstruos son siempre los que más quieren a sus esclavos.

domingo, 25 de marzo de 2018

Discusión bizantina




¿Leyenda? ¿Invención de algún biógrafo? ¿Sucedió en realidad? Qué más da, el episodio es tan elocuente que poco importa el origen del mismo. Sea como fuere, aquí tenéis esta conversación entre cuatro de los mejores directores de orquesta del siglo XX, Carlo María Giulini, Georg Solti, Leonard Bernstein y Herbert von Karajan, cuatro monstruos sagrados de la música:

—Me ha dicho Dios que soy el mejor director del mundo —dijo en un momento dado Carlo Maria Giulini sin inmutarse.

—Qué raro —respondió Georg Solti—. Precisamente Él se me ha aparecido y me ha asegurado que yo era el número uno porque además de director, soy un excepcional pianista. 

—No lo entiendo —intervino Leonard Bernstein—. Dios me comentó anoche que no había dudas sobre mi hegemonía: soy el mejor director, el mejor pianista, el mejor compositor...

Y, entonces, intervino Herbert von Karajan, que dijo: 

—Amigos míos, no recuerdo haberos dicho nada.