Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

lunes, 16 de enero de 2017

Segundo país en número de visitas

I want to thank everyone who visits the blog from the EE.UU.
Quiero dar las gracias a todos los que visitan el blog desde Estados Unidos.  


Pues eso, que de un tiempo a esta parte el número de visitas que el blog registra desde los Estados Unidos se ha incrementado de manera espectacular (ya van más de 45000). Desconozco el motivo. Lo cierto es que ya el el segundo país en número de visitantes, y de seguir a este ritmo, calculo que en un par de años se habrá convertido en el líder, en el principal sustento del blog, lo cual es de agradecer. 

Lo dicho, thank you. Gracias. 

domingo, 15 de enero de 2017

Premio Nobel de Ineficacia

Os dejo una nueva entrada extractada del diario que estoy escribiendo, y que verá la luz editorial en un futuro no sé si muy lejano o no. Ya he superado la mitad del mismo, apenas resta 2/5 por redactar. Tiempo al tiempo. 


"Regreso al trabajo después de diez días de vacaciones (...). No sé si las cosas han cambiado, o es que en Geschwind S.A. nunca lo hacen, o simplemente se hacen al revés por embrollar el trabajo y que todo funcione como el mismo culo. Lo cierto es que al acercarme a mi mesa de trabajo compruebo la magnitud del desastre. Alguien zurdo ha colocado las cartas en mi casillero de trabajo sin advertir que yo soy diestro. Ello conlleva que equis número de cartas estén colocadas mirando a la Meca y el resto mirando a la puta madre que parió al compañero autor del disparate. De modo que ahora he de hacer el trabajo doble: encarar todas las cartas, que miren todas hacia un lado, y luego, una vez subsanado el error, prepararlas para el reparto. A media mañana me entero de quién ha sido el lumbreras, Premio Nobel de Ineficacia, responsable de hacer la labor al revés. Por ahora no lo diré su alias para salvaguardar tanta gilipollez. Pobrecito.
 
La magnitud del desastre no sería de proporciones bíblicas si la Jefatura hubiese suplido mis vacaciones con un contrato; para ello hubieran bastado cuatro días hábiles de trabajo. Pues no, por mor de las fiestas de Fin de Año y las de Reyes, el trabajo acumulado alcanza el de diez días. Imaginaos la cantidad de cartas, citas médicas, recibos de agua o luz, notificaciones de toda clase, paquetes y certificados, que pueden acumularse en diez días sin reparto, los más importantes del año en esta empresa, pues durante la campaña de Navidad se triplica o cuadruplica el volumen de correo.
 
Para colmo de males, escasean esta mañana las gomillas, la herramienta de trabajo básica en esta empresa para poder confeccionar los hatillos de cartas con que llevarlas ordenadas y en perfecto orden de entrega. Es como si en una panadería faltase la harina, en una empresa de transporte de mercancías las ruedas de los camiones, o en un equipo de fútbol el balón de reglamento. Por eso decía antes que no sé si en Geschwind S.A. no han cambiado nunca las cosas, o van cambiando poco a poco para convertirla en la empresa peor organizada y gestionada de España."

sábado, 7 de enero de 2017

Poemario en movimiento: "La tortuga roja"


Título: La tortuga roja
Título original: La tortue rouge
Director: Michael Dudok de Wit 

Año: 2016
Duración: 80 min.
Guión: Michael Dudok de Wit, Pascale Ferran
Música: Laurent Perez del Mar


Sinopsis (extraída del Filmaffinity): Historia muda sobre un náufrago en una isla tropical desierta, poblada de tortugas, cangrejos y aves. La película cuenta las grandes etapas de la vida de un ser humano. Debut en el largometraje del animador Michael Dudok de Wit (ganador del Oscar por su cortometraje "Father and Daughter").


 
Esta coproducción de Wild Bunch y Studio Ghibli (sí, los studios Ghibli del señor Miyazaki) obtuvo en 2016 el Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes. Puesto que así se menciona en la mayoría de textos que disertan sobre el film, no voy a ser menos (descuida, tampoco voy a desvelar ningún secreto), y diré que prescinde de guión hablado. Los personajes son, sienten, se comportan de tal o cual manera, pero no abren la boca para nada salvo para gritar. 




Quien me puso sobre la pista de esta película (es de justicia nombrarle) fue el poeta jienense Felipe Sérvulo. Fue él quien, en su muro de facebook, dejó escrito lo siguiente sobre ella: "Hace tiempo que una película no me dejaba impactado. Pensaba que tanta belleza en una pantalla ya no era posible viendo por donde van últimamente los derroteros cinematográficos. Si os dijera que me quedé mudo varios minutos después de verla, si os dijera que me quedé obnubilado, pensaréis que exagero. ¿Sentí el "Síndrome de Stendhal" en la oscuridad de una sala? Pero me corroe una duda, ¿llegué a entenderla? Tal vez la belleza no necesitas descifrarla, solo sentirla, pero en esta caso me gustaría tener una explicación." 

La magia no precisa de explicación. ¿O sí? Otra cosa es que lo que suceda en esta isla desierta a la que, tras una tormenta, arriba el náufrago sea en sentido estricto "magia". De primeras la película se antoja el clásico drama de supervivencia. Tanto que hay un instante, cuando el náufrago y la tortuga roja se retan varias veces, en que pensé en Lee Marvin y en Toshiro Mifune, jugando a la guerra en "Infierno en el pacífico". Pero si la cinta de John Boorman se agota, se desgasta en esa lucha fratricida y en las cuestiones que la misma plantea, la de Dudok de Wit va más allá. Aquí el director habla del hombre y de la naturaleza, de su matrimonio, de la necesidad de una alianza que haga posible la perpetuación de una y de otra. Del respeto. De la trascendencia. De cierta transformación espiritual.
  


Hay que ver este film, dejarse seducir por sus versos. Por el esplendor de los colores. Por la aparente sencillez de su guión. Por la hondura de una belleza que en ocasiones duele. Dejarse acunar por el cuchicheo del viento y el bramido de la tormenta, por los ripios de las gaviotas y los suaves acentos dictados por los infatigables cangrejos. Arena que quema, bosques que asfixian, galernas que asustan. Todo cabe dentro de este poemario en movimiento. (Evito entrar en más detalles a fin de desvelar parte del misterio que esconde.)

Cabe subrayar la importancia que en una película que prescinde de la palabra cobra la música. Compuesta por Laurent Perez del Mar resulta la tipografia ideal, la maquetación soñada para tanto verso y tanto cielo, para tanta metáfora y tanta delicadeza. La música respira con el espectador, señala el camino. Pinta de colores las voces de los protagonistas, que permanecen en silencio en todo momento. Versos y pentagramas que hacen de esta película toda una experiencia. 

Anotar la extrañeza, agradable extrañeza, que me produce comprobar que en dos momentos del film suene la música para cuarteto de cuerdas de Leos Janacek. 


En resumen, Wild Bunch y Studio Ghibli apostaron por un proyecto arriesgado, el de Dudok de Wit, y juntos han salido victoriosos del lance. "La tortuga roja" es una obra maravillosa. Igual que un buen poemario o que una buena sinfonía. No te la pierdas, amable visitante de la Casa Deshabitada. Luego no digas que no te lo advirtió el Habitante Incierto.

jueves, 5 de enero de 2017

Crónica cromática, de Alberto Vilas



Extractemos algo de lo escrito por el Habitante Incierto a cuenta de UBUNTU (2016), el último disco de Alberto Vilas: "A veces el arte convoca al arte, en una suerte de lance que tiene mucho de casualidad. Igual que una llamada telefónica que no esperas o un encuentro casual al doblar la esquina. Así ha sucedido en esta ocasión. Os cuento: no hace mucho contactó conmigo Alberto Vilas; ¿la razón?, hablarme de la impresión que le había causado la lectura de "Glenn" (...). Parecía cosa del destino, del azar que un pianista disfrutase con una novela escrita en torno a la figura de otro pianista. Como no soy escritor que se regodee en elogios, preferí que fuésemos, poco a poco, hablando de sus proyectos. Fue de este modo como conocí "Ubuntu", el nuevo disco de Alberto Vilas, editado hace apenas dos meses." 

Ahora ha llegado el turno de CRÓNICA CROMÁTICA (2014), cedé que da cobijo a once composiciones de Alberto Vilas. La impresión es la misma que la obtenida con el disco que le sucederá en el catálogo del músico afincado en Redondela. Aquí, como en "Ubuntu", todo suena con la naturalidad del paisaje gallego: no hay la más mínima nota discordante, tampoco sobreviene ningún afán circense. Es un poemario sin alardes huecos, un lienzo equilibrado, una marina bajo un sol de entretiempo.  

El Habitante Incierto posa con el cedé
Antes de nada, nombremos a los músicos que intervienen en la grabación: Rosolino Marinello sopla el saxo alto y el soprano. Felipe Villar tañe la guitarra. Juansy Santomé, al contrabajo, y Javier Barral, a la batería, llevan la rítmica del grupo. Y Alberto Vilas toca el piano y es responsable de la totalidad de las composiciones.

En SOÑOS DE TARTARUGA, dedicada al Solitario Jorge, el oleaje de la música atiende al binomio señalado por la bajamar y la pleamar de la melodía, o de la soledad del último ejemplar conocido de Chelonoidis abingdonii, tortuga gigante de las Islas Galápagos. Para corregir el titubeo inicial del piano de INSTANTE DISTANTE, el contrabajo interviene y lo espolea, tanto que compases después consigue que aquél se decida a cantar el tema, que comparte con el saxo y la guitarra. La guitarra de Felipe Villar retoma en COMO PEIXE NA AGUA las frases que Alberto le dicta desde el piano y que terminará por desatar sus dedos. La delicadeza de matices de DA MAN DO VENTO, una hermosura de pieza, no hacen más que confirmar la honda poesía del compositor y la calidad de los músicos reunidos en esta sesión. Balada con todo el sabor al mejor jazz, tal vez sea mi pieza favorita del disco, sin olvidar a "Alma en calma". En ALBATROS el que vuela es el piano, tras piar una serie de notas repetidas, y lo hace guiando al saxo y a la guitarra por encima del oleaje sostenido por la sección de la rítmica. En ENTRE VÍAS no aparecen ni el saxo ni la guitarra, quedando todo el protagonismo en manos de Alberto Vilas, que no pierde la ocasión de zigzaguear, de bailar, de revolverse, siempre bajo el empuje de Juansy Santomé y Javier Barral. En compensación, la balada ONÍRICA abrillanta el bello sonido de Villar, que toca su instrumento con el aliento propio de una pieza de estas características. Algo similar sucede en VAI PASAR, si no fuese porque la guitarra aquí se muestra menos comedida. Como ya sucediera en "Entre vías", RONSEL está compuesto para trío con piano: atención a los arpegios del piano. La pista número diez es la pieza más vitamínica, ya desde su inicio; seguramente por ello presta su nombre al cedé, CRÓNICA CROMÁTICA; aquí hasta el contrabajo tiene su sitio para brillar con luz propia. Tal y como ya sucediera en "Ubuntu", Alberto Vilas reserva el último corte del disco para una pieza a piano solo en la que se antoja no una casualidad, sino una marca de la casa: en esta ocasión se trata de ALMA EN CALMA. Valgan las palabras que dediqué a aquella "A arte de seguir en pé" para la que ahora nos ocupa: "pieza de orfebrería para piano solo, verdadera afirmación de su arte".

Foto tomada de la web de Alberto Vilas

Es de justicia señalar el especial cuidado que se ha puesto en la edicion del disco, tal y como se observa en la foto de arriba. En resumen, un cedé que se escucha de una tacada, gracias a la bonhomía de la música, a la aparente sencillez con que está compuesta. Quien persevere en su audición irá descrubiendo todos los matices y detalles, sonoridades y colores, que esconde. Los cinco músicos interpretan con delicadeza y justeza cada uno de los once temas. Mi recomendación más sincera para quienes busquen buena música.

A través de este enlace de la web del propio Alberto Vilas, podréis comprar el cd:
http://albertovilasquintet.wix.com/albertovilas#!shop/c20pz 
 

miércoles, 4 de enero de 2017

La hora de los niños, la infamia de los mayores


Cosas inexplicables de la historia del cine. ¿Cómo puede ser que, en 1961, pase completamente desapercibida una película que cuenta con la actriz que interpretó tan solo un año antes a la señorita Kubelik en "El apartamento"? 

¿Cómo puede pasar desapercibida una película que cuenta con la actriz que interpretaba (por esas mismas fechas) a Holly Golightly en "Desayuno con diamantes"? 


¿Una película dirigida por el mismo director que dos años antes triunfó con "Ben Hur", el film más oscarizado de la historia, un éxito rotundo de crítica y público?
¿Se merece ese olvido una película que cuenta como autor de la banda sonora con Alex North, que había firmado un año antes la inmortal música de "Espartaco"?
 


Puede, así sucedió en 1961. La película en cuestión se llama THE CHILDREN'S HOUR (en España, "La calumnia"). Se estrenó en las navidades de ese año. La explicación a semejante disparate hay que buscarla en el espinoso tema que trataba. 

Ahora que se avecina la hora de los niños, la consabida cabalgata de Reyes, hay que recordar lo cruel que pueden ser, lo perversos que pueden resultar cuando juegan a ser mayores y éstos, que no dejan de ser niños grandes, prestan oídos a sus enredos.

Pues eso, querido visitante de la Casa Deshabitada, que si no conoces esta maravilla deberías hacer todo lo posoble por verla. No te arrepentirás. Palabra de Habitante Incierto.

martes, 3 de enero de 2017

Mojave, de Truman Capote


Publicado por la revista Esquire en 1975, MOJAVE es uno de los últimos cuentos de Truman Capote (1924-1984). No me atrevería a decir que es uno de los más pesimistas, pero rondará cerca de tan dudoso honor. En apenas treinta páginas radiografía el desecanto, el desamor.

(Pese a no desvelar lo realmente sustantivo del relato, advierto al visitante de esta Casa Deshabitada que eltexto que sigue da cuenta de ciertos detalles que, tal vez, no quiera conocer antes de afrontar la lectura virgen del mismo.)

Sarah, nombrada "ella" en buena parte de la narración, se debate entre el temor y el amor que profesa a su marido, George, y la tranquilidad y cierto desisnterés que vuelca sobre la figura de su amante, el doctor Bentsen, que por su parte discute y hasta golpea en más de una ocasión a Thelma, su esposa. Con todo, y pese a la zozobra que la agobia, al poco del comienzo "ella" tiene que consolar a su peluquero, Jaime Sánchez, que se tambalea emocionalmente después de que su actual amante le haya informado que desea casarse con una vieja amiga. 

Capote, que no da tregua al lector, permite que el piso donde Sarah se encuentra con el doctor Bentsen sea el mismo que el que un primo de "ella" frecuenta con idéntico objetivo: revolcarse con su amante y secretaria, una japonesa gorda. El autor de "A sangre fría", decidido a escarbar el ánimo de quien lee, añade una gran tragedia a la sucesión de pequeñas derrotas que acorralan a la protagonista: el padre de "ella" se suicidó sin razón aparente. Es por eso, a modo de redención, que Sarah se casó con George, su marido; se parecía y comportaba como el difunto. 

Todo sucede a la velocidad de los párrafos, del drama que soterra los buenos cuentos. En el ánimo de "ella" pesa todo lo vivido y/o contado, tanto que esa noche decide, de común acuerdo con su marido, rechazar la invitación de unos amigos a cenar en su casa. Es el momento culmen, la revelación definitiva: George cuenta la historia que conoció mientras cruzaba el desierto de Mojave. La historia de Ivory Hunter. 



El resto de lo que queda de MOJAVE está en manos del lector. Al Habitante Incierto de esta Casa Deshabitada le bastará con haber despertado la curiosidad de tan solo uno de los visitantes. Con uno, nada más con uno, se dará por contento.

lunes, 26 de diciembre de 2016

La web de Alejandro Castroguer

A través de este enlace podréis acceder a la web/blog de Alejandro Castroguer: http://alejandrocastroguer.blogspot.com.es/



En ella encontraréis una biografía, la ficha de sus novelas, las antologías que ha coordinado, los relatos que ha escrito para otras antologías, una galería fotográfica, notas de prensa, radio y tv, y un mail para ponerse en contacto con él.